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Yahaira Tubac irradia su talento frente al piano

Bajo un intenso calor, la hora de salida ha llegado para los niños de la escuela E. O. U. N. Belarmino M. Molina, San Juan Sacatepéquez, donde estudia una niña de 7 años que deslumbra cuando toca el piano.

Por Beatriz Tercero

"Ya viene", dice Marlyn Toj Guamuch, quien espera a su hija Marlyn Yahaira Tubac Toj, ‘la niña prodigio’, como le llaman en algunas partes las personas que se asombran al escucharla tocar piezas que trasladan al mundo de Cornelius Gurlitt y Ludwing van Beethoven.

Para llegar a casa hay que caminar 20 minutos, algo que Yahaira hace todos los días, temprano y a mediodía, junto a su mamá y su hermano Pedro, de 3 años.

Ama el piano

“Me gusta mucho”, se confiesa Yahaira cuando comienza a tocar de forma magistral Vals de las flores, de Gurllit.

“Desde que yo era chiquita, mi papá tenía un teclado y él empezaba a tocar, lo oía y me gustaba mucho”, cuenta Yahaira, cuya pieza favorita  es la sonatina en do mayor del compositor germano-danés Friedrich Kuhlau.

Yahaira Tubac aprendió a tocar el piano desde los 2 años y medio. (Foto Prensa Libre: Beatriz Tercero)
Yahaira Tubac aprendió a tocar el piano desde los 2 años y medio. (Foto Prensa Libre: Beatriz Tercero)

Yahaira ve en su padre Pedro y el maestro Edwin Cajté a los forjadores de su talento, quienes la animan a que cada día busque su anhelado sueño: ser una pianista profesional.

Durante la semana, la vida de Yahaira transcurre normal. Va a la escuela y hace los deberes. Pero el sábado es su día más esperado, cuando va a clases de piano.

“Sé que con eso puedo lograr muchas cosas, porque es muy bonito, cuando la gente me escucha a ellos les gusta mucho”, menciona la pequeña.

En los padres hay orgullo y satisfacción al ver a su pequeña Yahaira tocando el piano a tan corta edad.

Pedro, el papá, no pudo continuar sus estudios en ese instrumento, pero él y su esposa Marlyn desean que su hija no se detenga y desarrolle todo el talento que tiene.

En una ocasión, Yahaira viajó a Antigua Guatemala para un concierto de piano, donde tocó para una profesional de origen chileno. Su sorpresa fue que esa participación le abrió las puertas para ir a la Isla de Pascua, Chile, donde recibió tutela de una maestra de piano.

Pero hay tiempo para ser niña. “Me gusta jugar con trastecitos, muñecas y peluches”. También le corresponde cumplir con los quehaceres del hogar.