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Migración | Un pasaporte seguro a la desesperación

Fallo informático agravó ayer el retraso usual en el trámite para obtener un pasaporte en la Dirección General de Migración.

Por Manuel Hernández Mayén

Decenas de personas pasan hasta 10 horas de pie en espera de que se les atienda en el Centro de Emisión de Pasaportes. (Foto Prensa Libre: Esbin García)
Decenas de personas pasan hasta 10 horas de pie en espera de que se les atienda en el Centro de Emisión de Pasaportes. (Foto Prensa Libre: Esbin García)

Obtener o renovar un pasaporte  ha llegado a representar un viacrucis de hasta 10 horas en fila, en un lugar rodeado de tramitadores no autorizados, gente que aparta lugares para venderlos y, por si fuera poco, fallas del sistemas informáticos que, así como ayer, retardan aún más la espera.

El colapso de la conexión digital provocó ayer más atrasos de los habituales en la sede de emisión de pasaportes, en la zona 4. Algunas personas decidieron irse y regresar otro día; sin embargo, quienes llegaron desde la provincia no tuvieron más opción que esperar.

La  Dirección General de Migración (DGM)  informó que  el problema de ayer fue interno y fueron “solo tres horas” que se estuvo fuera de línea.

Usuarios se quejan

Los 180 minutos que, según la DGM, falló el sistema representaron una espera duplicada para usuarios como  Enrique Oswaldo Carrera, que llegó  desde las 5  horas llegó y que salió finalmente con su pasaporte a las 13 horas. Fueron cuatro horas de espera adentro de la sede, mientras se restablecía el sistema, contó.

José López salió  a las 3 de la mañana de Ocós, San Marcos.  A las 8 horas estaba en la sede de Migración, pero la atención se había detenido por la falla informática.  

“Habían anunciado que estaba bien todo, pero es todo lo contrario, uno viene a toparse que todo está mal. Llevo medio día y no se ve claro nada”, señaló López, con molestia.

Para Rocío Hernández la espera era peor,  porque llevaba en brazos a su hijo. Viajó de madrugada desde Salamá, Baja Verapaz,  

Jessica López  esperó más de 12 horas para ser atendida y, al igual que ella, Ilfido Calderón se quejó del mal servicio y lamentó no poder retirarse y regresar otro día, porque había pedido un día de permiso  en su trabajo.

Mientras tanto, los tramitadores siguen campanes. Los usuarios señalan que   ofrecen los lugares en Q150 o Q300 y  también  alquilan    bancos a Q5, sin que haya control de parte de las autoridades.