Comunitario

Niños prodigios viven su sueño musical

La Orquesta Infantil Sonidos de Esperanza, integrada por casi 65 niños, brindará un concierto el 1 de agosto con ayuda de World Vision. El concierto benéfico ayudará al Centro de Desarrollo Artístico Infantil ubicado en la comunidad Zet, San Juan Sacatepéquez.

Por Josué León

En el 2004 la comunidad Zet, San Juan Sacatepéquez, se benefició con la inauguración de un proyecto que ha cambiado la vida de cientos de familias y niños a través de la formación artística musical. 

Se trata del Centro de Desarrollo Artístico en donde nació la Orquesta Infantil Sonidos de Esperanza.

Sueños y melodías

Los sonidos al aire dan la bienvenida al visitante. Al llegar al lugar, la visita se vuelve más cálida gracias a las sonrisas de los pequeños que estudian en el centro artístico.

Lo interesante está aún por venir. Cada ambiente del centro está impregnado de arte musical.

En un jardín se encuentra un hombre que enseña a tocar la guitarra a dos niños que no pasan los seis años. Las madres de los pequeños con ojos de admiración observan cómo estos aprenden.



Un maestro brinda clases a una niña. (Foto Prensa Libre: Josué León)
Un maestro brinda clases a una niña. (Foto Prensa Libre: Josué León)


En otro ambiente del lugar, dentro de un aula, se encuentran varios niños de no más de tres años sentados con sus madres. Ellos, con la ayuda de una maestra, marcan el ritmo con las manos.

Este método, según la educadora, es el de estimulación musical oportuna. Este permite aprender el lenguaje musical de la misma manera que una persona aprende su lengua materna.



Los niños de 0 años son estimulados con clases de ritmo. (Foto Prensa Libre: Josué León)
Los niños de 0 años son estimulados con clases de ritmo. (Foto Prensa Libre: Josué León)


La maestra emotiva canta  con el acopañamiento de piano de un joven, mientras los niños siguen el ritmo con total felicidad.



La enseñanza musical comienza en los más pequeños.(Foto Prensa Libre: Josué León)
La enseñanza musical comienza en los más pequeños.(Foto Prensa Libre: Josué León)


El recorrido continúa hasta llegar a un salón en donde cuatro jóvenes deslizan sus dedos sobre las cuerdas de violines. 



Un grupo de niños practica el violín. (Foto Prensa Libre: Josué León)
Un grupo de niños practica el violín. (Foto Prensa Libre: Josué León)


Virtuosa del piano

Uno de los niños prodigios es Yahaira Tubac, una pequeña que a sus cinco años interpreta temas de grandes compositores de la música universal. “Tocar las teclas es como volar", dice la niña.



Yaharia demuestra su habilidad en el piano. (Foto Prensa Libre: Josué León)
Yaharia demuestra su habilidad en el piano. (Foto Prensa Libre: Josué León)


Su historia es ejemplar, si se considera que la pequeña por no tener la altura adecuada, debe utilizar cuatro bloques para poder tener la postura correcta.

Con una sonrisa en su rostro cuenta que a los dos años inició su educación en el piano. Su primer maestro fue Pedro Tubac, su padre, quien también es músico.

Mientras contesta las preguntas, Yahaira aprovecha para abrazar a su pequeño hermano, mientras cuenta que su tema favoritao es Arrieta del compositor Muzio Clementi.



Yahaira cuenta su pasión por el piano. (Foto Prensa Libre: Josué León)
Yahaira cuenta su pasión por el piano. (Foto Prensa Libre: Josué León)


Mientras la pequeña virtuosa habla sobre su pasión musical, desde los pasillos del centro se escuchan distintos instrumentos con melodías clásicas.



Grupo de jóvenes ensaya con los vientos.(Foto Prensa Libre: Josué León)
Grupo de jóvenes ensaya con los vientos.(Foto Prensa Libre: Josué León)


El método Suzuki

En un tercer salón se encuentra Rubidia Boror, instructora de violín y experta del método Suzuki. Este consiste en enseñar a interpretar un instrumento de la misma manera en que se aprende el lenguaje materno.

“Al principio eran 40 niños por lo que algunos maestros fueron certificados en el método. Ahora hay 12”, dice Boror. Cada niño necesita al menos una hora de formación junto a su catedrático.



El grupo de niños que han utilizado el método Zuzuki. (Foto Prensa Libre: Josué León)
El grupo de niños que han utilizado el método Zuzuki. (Foto Prensa Libre: Josué León)


El método Suzuki  ayuda a los pequeños a desarrollarse como personas de manera integral y social, asegura la educadora.



Una joven enseña a una niña las técnicas del violín. (Foto Prensa Libre: Josué León)
Una joven enseña a una niña las técnicas del violín. (Foto Prensa Libre: Josué León)


Mientras la maestra explica sobre la formación de los pequeños, varios estuches de violín se encuentran en el suelo, y los niños se preparan para ensayar en conjunto.



Silvia Mutzun toca el Fagot. (Foto Prensa Libre: Josué León)
Silvia Mutzun toca el Fagot. (Foto Prensa Libre: Josué León)


La música une a la familia

Martín Corleto, director del centro, tiene a cargo la labor educativa de los niños. Además, también es el director de la orquesta.



Martin Corleto es el director de la Orquesta. (Foto Prensa Libre: Josué León)
Martin Corleto es el director de la Orquesta. (Foto Prensa Libre: Josué León)


"Uno de los beneficios del arte musical es que brinda una mejor calidad de vida a las familias. Esto permite una unión familiar y logra el desarrollo de habilidades psicomotrices en los infantes", asegura Corleto.

Mientras el director explica los avances que el centro ha tenido durante su primer década de trabajo, los pequeños se preparan para demostrar su talento. 



Niños que aprendieron con el método Zuzuki. (Foto Prensa Libre: Josué León)
Niños que aprendieron con el método Zuzuki. (Foto Prensa Libre: Josué León)


Poco a poco, los 60 niños de la orquesta toman su lugar para matizar en conjunto las melodías que preparan para su concierto.



Ensayo de la Orquesta Infantil Sonidos de Esperanza. (Foto Prensa Libre: Josué León)
Ensayo de la Orquesta Infantil Sonidos de Esperanza. (Foto Prensa Libre: Josué León)


Corleto prepara su batuta mientras las cuerdas, vientos, percusión, entre otros, afinan previo a iniciar el ensayo.

Los clarinetes comienzan a sonar y le siguen la trompeta y el trombón. Posteriormente los chelos se encargan de hacer vibrar la atmósfera. La piel de los espectadores se eriza y los oídos de los de los presentes continúan atentos a las notas de Luna de Xelajú, que son interpretadas magníficamente por la orquesta.



Una niña enseña a otro niño a tocar la guitarra. (Foto Prensa Libre: Josué León)
Una niña enseña a otro niño a tocar la guitarra. (Foto Prensa Libre: Josué León)


Trayectoria

Desde el inicio del Centro de Desarrollo Artístico Infantil, hace más de 10 años, la Orquesta Infantil Sonidos de Esperanza se ha presentado en varios escenarios nacionales e internacionales y ha recibido reconocimientos y logros artísticos.

Por ejemplo, sus integrantes fueron nombrados como Embajadores de la Paz, recibieron el Premio Artista Revelación y Mejor Director Musical por la Asociación Von Humboldt, y el primer lugar en el Concurso de Violines de Guatemala, entre otros.



Un pequeño practica el violín.  (Foto Prensa Libre: Josué León)
Un pequeño practica el violín. (Foto Prensa Libre: Josué León)


Ayuda para el centro

El concierto que brindará la orquesta será a beneficio de los niños que conforman el centro artístico.

Por la falta de recursos se requiere material didáctico, instrumentosy el aislamiento de los salones, ya que el sonido de los instrumentos se mezcla entre las paredes que dividen a los salones.



Orquesta Infantil Sonidos de Esperanza. (Foto Prensa Libre: World Vision)
Orquesta Infantil Sonidos de Esperanza. (Foto Prensa Libre: World Vision)


La presentación musical será el sábado 1 de agosto en Paseo Cayalá, salón Azaria. El costo es de Q300 y los boletos están a la venta en Todoticket.

Dato

•  El centro ha formado más de 1 mil 300 niños y adolescentes.

• La inauguración del centro fue en el 2004.

• El método que utilizan para la enseñanza musical es conocido como Suzuki.

• La orquesta tiene más de 60 estudiantes.

• El patrocinio de una beca anual por alumno es de Q3 mil 750.

• El patrocinio de un instrumento es de Q2 mil 500.

• Los alumnos reciben clases desde los 0 años

• Los interesados en colaborar pueden llamar al 3003-9960 o escribir a alejandra_ovalle@wvi.org.