Comunitario

Clérigos serán suspendidos al ser denunciados por abuso sexual

A raíz de los escándalos que se dieron desde hace varios años y los reclamos sobre violaciones cometidas por clérigos y de abusos contra menores, la Santa Sede pidió que las conferencias episcopales elaboraran un protocolo de procedimiento de cómo tiene que actuar el obispo cuando recibe este tipo de denuncias.

Obispos de la Conferencia Episcopal de Guatemala se pronunciaron sobre las el proceso de elecciones y hacen el llamado para que no elegir candidatos sospechosos de corrupción y narcotráfico. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Obispos de la Conferencia Episcopal de Guatemala se pronunciaron sobre las el proceso de elecciones y hacen el llamado para que no elegir candidatos sospechosos de corrupción y narcotráfico. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Según monseñor Mario Molina, de la Arquidiócesis de Los Altos Quetzaltenango-Totonicapán, el documento que elaboraron hace varios meses, fue redactado en base a los lineamientos del Vaticano.

“El procedimiento es que cuando un obispo recibe una denuncia que tal clérigo ha cometido algún tipo de abuso, la comisión debe convocar a una sesión para establecer la verosimilitud de que la acusación es creíble; y en caso que así sea debe avisar a la Santa Sede para que ellos continúen con el procedimiento y además avisar a las autoridades civiles porque es un delito”, señaló.

Agregó que el obispo no tiene la responsabilidad de establecer la culpa sino la posbilidad de que la acusación sea verdadera y que es muy parecido a lo que se ha establecido en otros países y que se ha adaptado a las circunstancias.

Monseñor Álvaro Ramazzini agregó que en el procedimiento se da la oportunidad al acusado de ser escuchado, y que cuando la denuncia ha sido presentada una de las condiciones es que mientras se averigua la verdad objetiva de la acusación, el clérigo —que puede ser el diacono, el sacerdote o el obispo— quede suspendido de sus funciones ministeriales.

Postura

Los obispos congregados en la Conferencia Episcopal de Guatemala (CEG), como resultado de su asamblea anual dieron su posición ante la situación que vive tanto la Iglesia como el país luego de que asumierán nuevas autoridades.

El presidente de la CEG, monseñor Rodolfo Valenzuela, expresó que el país enfrenta varios retos seculares, uno de ellos es la pobreza que en lugar de descender va en aumento, que una de las causas de esta situación es la disfunción, ineficacia y corrupción de los organismos del Estado, en todos los niveles y en todas sus ramas.

“El Congreso es el organismo que identifica el bien común y plasma en leyes el modo de alcanzarlo. Pero los señores diputados, salvo honrosas excepciones, constituyen el organismo estatal más ineficiente e inmoral, que obstaculiza el logro del bien común. No continúen defraudando al pueblo que los eligió”, expresó Valenzuela.

Los obispos demandan a los alcaldes y corporaciones municipales a que respondan a las exigencias de la ciudadanía a la que deben servir. A los magistrados y jueces que actúen con imparcialidad para lograr la justicia que trae la paz.