Comunitario

Saneamiento en área de El Cambray 2 en etapa final

A casi un mes de ocurrida la tragedia en el caserío el Cambray 2, Santa Catarina Pinula, la labor de estabilización, recuperación y saneamiento en la zona del desastre está por concluir y los trabajos para la urbanización para los damnificados están por comenzar.

Por Carlos Álvarez

Labores de saneamiento en el área que quedó sepultada en El Cambray 2, Santa Catarina Pinula. (Foto Prensa Libre: Carlos Álvarez)
Labores de saneamiento en el área que quedó sepultada en El Cambray 2, Santa Catarina Pinula. (Foto Prensa Libre: Carlos Álvarez)

Elementos de la municipalidad de Santa Catarina Pinula y soldados del Cuerpo de Ingenieros del Ejército realizan labores de saneamiento en el área que quedó sepultada el pasado 1 de octubre.

La labor comenzó el pasado viernes, aunque estaba contemplado empezar antes pera la lluvia lo impidió, y previo los trabajadores estabilizaron el área, que también incluyó un dragado alrededor del derrumbe para asegurar que el río Pinula no se desborde y cause problemas.

“El trabajo consiste en que los trabajadores realizan surcos sobre la tierra que ya fue compactada, luego agregan cal y una máquina aplana nuevamente el terreno”, explicó Luisiño Sánchez, de la Sección de Comunicación Social de la Municipalidad de Santa Catarina Pinula.

Sánchez explicó que esa labor es parte del plan de saneamiento en el área y para realizarla se utilizaron 550 quintales de cal, que fue donada, y se hace con la finalidad de evitar algún posible foco de contaminación y se propague a las zonas pobladas aledañas.

Aseveró que se espera dejar una capa de al menos 10 centímetros de grosor y que el trabajo se realiza metódicamente para no dejar descubierta ninguna parte. “Con esto se evita que moscas, insectos y otros vectores se reproduzcan y provoquen un foco de contaminación que desate enfermedades a los vecinos”, precisó el comunicador.

Evitan abusos

La comuna también construye un muro en la entrada al área del desastre. Esta medida se tomó porque en noches anteriores sorprendieron a algunas personas que ingresaron a las casas que están deshabitadas y buscaban artículos para robarlos.

En general la gente busca cable, hierro y material que puedan vender como chatarra, esto pese a que policías y soldados custodian la entrada el área donde quedaron soterradas 74 viviendas, durante las 24 horas del día.

Por la tragedia aún se encuentran alojadas 426 personas en cuatro albergues en la zona central de Santa Catarina Pinula. Sin embargo la desventura de las víctimas no ha sido motivo suficiente para evitar que personas inescrupulosas intenten aprovechar la situación.

Sánchez explicó que detectaron un fenómeno días atrás, y es que los albergues se mantenían medianamente habitados durante todo el día, pero, en las horas de comida estos se saturaban.

“Descubrimos que algunas personas se hacían pasar por los damnificados de El Cambray 2 e ingresaban a los albergues a la hora del desayuno, almuerzo o cena, para recibir los alimentos y luego se retiraban”, precisó el comunicador.

La solución que se encontró para esta problemática fue que con listados en mano se procedió a colocar un brazalete a los damnificados. Con esta medida se logró evitar que los desconocidos ingresaran a los albergues y se hicieran pasar por víctimas.

Urbanización

Este miércoles maquinaria de los ministerios de la Defensa y Comunicaciones ingresó al terreno ubicado en el kilómetro 26.5 de la ruta a Mataquescuintla, San José Pinula.

En los próximos días se trabajará en levantar la capa vegetal del lugar y crear las plataformas donde se construirá 150 viviendas para las familias afectadas.

El Ejecutivo planea invertir Q20 millones en una urbanización, que contará con todos sus servicios, además de escuela, guardería y centro de salud, donde serán trasladados los sobrevivientes.

El 1 de octubre último un alud gigantesco sepultó el caserío El Cambray 2. Cientos de socorristas participaron en las labores de rescate en los primeros días.

Arriesgando su vida y trabajando en condiciones sumamente hostiles, los rescatistas lograron sacar de la tierra a 34 personas con vida en las primeras 72 horas, luego continuaron por 10 días con la labor de rescate de cuerpos.

Los datos oficiales manejados por las autoridades indican que 202 personas murieron y al menos 70 quedaron desaparecidas. Sin embargo, el Instituto Nacional de Ciencias Forenses informó que trabaja en identificación de más víctimas por lo que la cifra podrá subir en los próximos meses.

La tragedia despertó una ola de solidaridad en la sociedad guatemalteca que se unió como nunca antes y desbordó en el envió de víveres y artículos de primera necesidad para los sobrevivientes, además, se realizaron varias colectas en favor de los damnificados.