Comunitario

Se avizoran más familias en riesgo

En el 2017 habrá 900 mil personas —unas 178 mil familias— en situación de inseguridad alimentaria severa o moderada, según las primeras previsiones del Programa Mundial de Alimentos (PMA), aunque todavía se esperan las cifras oficiales que brindará el Ministerio de Desarrollo Social.

Por Andrea Orozco

Una niña de 1 año de edad padece desnutrición aguda severa, por  falta de alimentos. (Foto Prensa Libre: Érick Ávila)
Una niña de 1 año de edad padece desnutrición aguda severa, por  falta de alimentos. (Foto Prensa Libre: Érick Ávila)

Mario Touchette, director para Guatemala del PMA, señaló que se está a la espera de la cooperación internacional, pues el programa no tiene dinero para la asistencia alimentaria que se requiere el próximo año.

Touchette refirió que esta es una  ayuda   para el Gobierno, pero este debe hacer el esfuerzo inicial y diseñar estrategias para mejorar la situación de las personas en riesgo.

En el 2015, el PMA atendió a  27 mil familias y durante el 2016 la asistencia fue para 23 mil 600 hogares que también se encontraban en situación vulnerable.

Las  familias fueron focalizadas luego de estudios en distintas fechas. “Vimos que no había diferencia en las cifras, pero sí en el nivel de afectación por la sequía, y había más personas en otros departamentos”, señaló Touchette, en referencia a la cantidad de personas que fueron atendidas en el 2015 y el 2016.

La ayuda que brinda el PMA, según explicó su director de país,  consiste en hacer transferencias monetarias que se entregan a las familias en forma directa y que en la mayoría de casos se utiliza para la compra de alimentos.

“Este tipo de asistencia por emergencia alimentaria es  condicionada. Las familias deben hacer trabajo en su comunidad y su hogar para ayudarlas a mejorar su situación”, recordó Touchette.

El trabajo que deben  hacer los beneficiarios consiste en la  siembra de huertos, construcción de muros perimetrales y conservación de suelo y reforestación.

Estas familias requieren, además, según Touchette, programas que las apoyen más a largo plazo, como acceso a sistemas de riego, programas de protección social que atiendan de manera más global y acceso a servicios de extensionismo que permitan mejorar la situación de  la familia.

“El contexto es especial porque son tres años en los cuales ha habido déficit de lluvia. Eso nunca pasó antes, la cooperación internacional podrá ver que no hay cambio en la situación, pero hay comunidades que se apoyaron y están mejor; las cifras no cambian, pero los municipios que requieren ayuda sí tienen cambios”, expuso.