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Venta ilegal de pinabete hizo que se perdiera el 95% de bosque

Unas  30 mil ramillas de pinabete, con valor de Q157 mil 500, son decomisadas cada año por las autoridades. Sin embargo, en 2015 la cifra se cuadruplicó debido a una incautación millonaria efectuada hace 10 días en San Juan Ostuncalco, Quetzaltenango.

Por Joel Suncar y Sara Melini

Agentes de la División de Protección a la Naturaleza (Diprona) verifican una incautación. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Agentes de la División de Protección a la Naturaleza (Diprona) verifican una incautación. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Cada año el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap) autoriza la comercialización de 15 mil  a 20 mil árboles de pinabete, los cuales tienen un marchamo que los identifica para ser vendidos en la época de Navidad, donde  la demanda  aumenta debido a su fresco aroma.

Por ello, los traficantes de ramillas  se las ingenian para comercializar dicho producto de manera ilegal.

El pie de árbol de pinabete tiene un precio de Q110, y un arbolito navideño puede costar entre Q500 y Q800, según José Pablo Coyoy, del departamento de Comunicación del Conap.

“Las ramillas son utilizadas para elaborar árboles. Usualmente son clavadas en troncos para simular árboles navideños. Desconocemos cuántas ramillas son utilizadas en cada árbol”, puntualizó Coyoy.

Decomiso millonario

El 3 de diciembre recién pasado, agentes de la División de Protección de la Naturaleza (Diprona) incautaron en Quetzaltenango 110 mil ramillas de pinabete, valoradas en unos Q600 mil.

La mercancía era transportada de manera ilegal dentro de un camión, y según el Conap  es el mayor decomiso de ramillas de pinabete que se ha realizado en la historia.

En lo que va del año se han decomisado 130 mil ramillas y el monto asciende a Q682 mil 500. Por esos ilícitos, la Policía Nacional Civil (PNC) ha detenido a 20 personas.

Coyoy explicó que el olor es la razón principal por la cual las ramas de pinabete son apetecidas, ya que el mismo es característico de la Navidad.

“En las áreas urbanas las personas quieren tener arbolitos y coronas con ese olor. La iniciativa privada evalúa la posibilidad de extraer el olor del pinabete y comercializarlo, así se evitará la tala de dicho árbol”, comentó.

Por medio de la Estrategia Nacional para la Conservación del Pinabete, el Conap y otras entidades han logrado proteger este árbol.

Estadísticas del Conap indican que en los últimos 45 años se perdió el 95 por ciento de la cobertura original del pinabete. Debido a ello, actualmente solo existen 26 mil hectáreas de bosque natural con esa especie.

“Comercializar ramillas sin autorización es ilegal porque únicamente queda el cinco por ciento de pinabete. El resto ya fue consumido. Si no existiera la estrategia de protección, quizá ya se hubiera extinguido”, agregó Coyoy.

Plantaciones autorizadas

Según Mario Salguero, director de Manejo y Conservación de Bosques del Conap,  en Guatemala, hay registradas 136 hectáreas en las que se administran 131 plantaciones de árboles que  poseen una autorización para la comercialización de sus productos.

“Solamente ellos están autorizados para cortar los árboles y a recolectar ramillas”, afirmó Salguero.