Decisión Libre 2015

Encuesta Libre: Cicig se gana confianza y aprobación de los guatemaltecos

La Encuesta Libre hecha por Prodatos, por encargo de Prensa Libre y que se publica hoy en detalle en la edición impresa, registra que sin importar edad, condición social, género o ubicación geográfica, más del 65 por ciento de la población confía en la Cicig.

Por Doménica Velásquez

El comisionado de la Cicig, Iván Velásquez, dirige la entidad desde el 2013.
El comisionado de la Cicig, Iván Velásquez, dirige la entidad desde el 2013.

Cuatro meses han bastado para que la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) devuelva la confianza a los guatemaltecos en que se pueden hacer investigaciones serias y demostrar que la corrupción tiene decenas de rostros.  

La Cicig supera en este indicador a iglesias, algunos medios de comunicación, maestros y el Ejército, instituciones cuyo índice de confianza está entre 50 y 64 por ciento.  Entre las entidades que tienen la confianza media de los guatemaltecos (entre 32 y 40 por ciento) están alcaldes, líderes comunitarios y el Tribunal Supremo Electoral.

Entre los que menos confianza generan  (entre 11 y 29 por ciento) están empresarios, la Policía, el Organismo Judicial, partidos políticos, diputados y la Presidencia.





Polémica por Cicig

En marzo de este año, líderes de opinión de la sociedad civil, el gobierno de Otto Pérez Molina y miembros del sector justicia debatían sobre la ampliación del mandato de la Cicig.   La discusión que había comenzado casi un año antes,  estuvo acompañada, y algunas veces presionada, por la comunidad internacional, que según la Encuesta Libre es la institución que más creció en la confianza de los guatemaltecos entrevistados entre el  27 de julio y el 2 de agosto del año 2015. 

Según los datos, en abril de 2014 la confianza en la comunidad internacional se ubicaba en 35 por ciento.  En agosto de 2015, este índice creció al 40 por ciento.  La presencia de la diplomacia ha sido evidente este año durante la discusión sobre la continuidad de Cicig.  Embajadores de la Unión Europea manifestaron abiertamente su interés en que el mandato fuera ampliado  hasta 2017 y fue claro el apoyo al jefe de Cicig, el colombiano Iván Velásquez Gómez.   En esa ocasión el país recibió la visita del vicepresidente de EE. UU., Joe Biden, quien reiteró el interés de su país en que Cicig continuara. 

También la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso de Estados Unidos respaldó el trabajo de la Comisión.  “Creemos firmemente que tener una organización independiente es el camino correcto para ayudar a Guatemala a contrarrestar el crimen organizado y fortalecer el sistema de justicia criminal”, decía la misiva enviada al mandatario por los miembros de la comisión Eliot Engel, Edward Royce, Albio Sires y Jeff Duncan el 24 de marzo de 2015.

En las últimas semanas, el pronunciamiento de las delegaciones diplomáticas ha continuado, lideradas ahora por el embajador de EE. UU. Todd Robinson quien se ha manifestado en las redes sociales con un tono más cercano a la población, respecto del combate de la corrupción y el papel del Organismo Judicial y la Cicig.

En el extremo negativo del índice de confianza  se ubica la Presidencia, que está entre las que más redujo aceptación.  En este rubro también se ubica el Ejército, que históricamente en la Encuesta Libre mantenía niveles de confianza estable.  Le acompañan alcaldes, sindicalistas y líderes comunitarios. 

Dardo al corazón

Además del índice de confianza en las instituciones, la Encuesta Libre midió el nivel de conocimiento sobre la Cicig entre los guatemaltecos, así como el de aprobación del trabajo  realizado hasta ahora por esa entidad.

Según el estudio de Prodatos, 8 de cada 10 guatemaltecos dice conocer o haber escuchado de la Cicig.  De ellos, el 87 por ciento aprueba la gestión de la entidad.  En el área metropolitana la aprobación a su labor sobrepasa el 84 por ciento, y aquí 96 por ciento dice conocer o haber escuchado sobre la Comisión contra la Impunidad.

En el interior urbano la aprobación a su labor sube a 92 por ciento, siendo el área geográfica que mejor ve el trabajo de la entidad dirigida por Velásquez Gómez.  En el área rural se ubica en 85 por ciento la aprobación y el nivel de conocimiento llega al 68 por ciento.

El estudio de campo incluyó la visita a 24 sectores en la capital y 98 ciudades en todos los departamentos.  Mientras que se levantaban las encuestas, en el entorno nacional la Cicig presentaba un caso de corrupción en la Superintendencia de Bancos; el ataque del candidato a presidente del partido Libertad Democrática Renovada (Líder), Manuel Baldizón, por considerar que Cicig pretende desprestigiar a su candidato a vicepresidente, y algunos pronunciamiento en una entrevista en la cadena internacional de noticias CNN y redes sociales de parte de Velásquez.

Pero el caso que habría ubicado a Cicig en la mente de los guatemaltecos se denominó La Línea.  El jueves 16 de abril de este año una investigación en coordinación con el Ministerio Público, evidenció la manera en que una estructura ilegal facilitaba la evasión fiscal.



Capturados en el caso de evasión fiscal en la SAT.
Capturados en el caso de evasión fiscal en la SAT.


La red dedicada a la defraudación aduanera era dirigida supuestamente por Juan Carlos Monzón, secretario privado de la entonces vicepresidenta Roxana Baldetti. La investigación, que duró un año, terminó en  la captura de Álvaro Omar Franco Chacón, jefe de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), y el extitular de esa institución Carlos Enrique Muñoz Roldán, capturados durante allanamientos.

Otras 18 personas fueron capturadas, incluido Javier Ortiz Arriaga, alias Teniente Jerez,  quien estuvo ligado a la red del fallecido Alfredo Moreno.  Hasta la fecha, Monzón sigue prófugo y se abrieron investigaciones en contra de Roxana  Baldetti, lo que la obligó a renunciar.

Luego del destape de este caso, el 23 de abril  de este año, casi forzado por la coyuntura, el presidente Otto Pérez Molina anuncia la prórroga del mandato de Cicig hasta 2017 e inicia una nueva estrategia en el trabajo de la Comisión.

El sábado 25 de abril, motivados por el cansancio ante la corrupción imperante en el Estado, miles de familias guatemaltecas, universitarios, mujeres, hombres, adultos mayores, religiosos, indígenas y de todos los estratos sociales salen en una histórica manifestación pacífica a exigir la renuncia de Otto Pérez Molina y Baldetti, así como la depuración del Congreso de la República y el fin de la corrupción.

Desde entonces, muchos “jueves de Cicig”, como se le denominó en las redes sociales, el comisionado Velásquez y la Fiscal General, Thelma Aldana, han presentado ante los guatemaltecos casos de corrupción y le han dado rostro a este flagelo nacional que incluye, entre otros, a los miembros de la junta directiva del IGSS por un contrato anómalo que ha causado la muerte de decenas de enfermos renales; a diputados al Congreso que buscan la reelección y que están involucrados en asociaciones ilícitas, tráfico de influencias y lavado de dinero.   Se ha promovido un antejuicio que permita investigar al candidato vicepresidencial de Líder, Edgar Barquín, por supuestamente haber facilitado información para evadir investigaciones por lavado de dinero.

No importa el estrato social, jóvenes, adultos, mujeres u hombres dan su aprobación al trabajo de la Cicig por encima del 85 por ciento.  Esta aprobación se ha manifestado directamente a Velásquez, quien a través de su cuenta de twitter ha enviado mensajes puntuales a la población e incluso ha agradecido el apoyo de los guatemaltecos que comparten y reenvían los mensajes.

En diciembre de 2009, cuando la Cicig era dirigida por el primer comisionado Carlos Castresana, Prensa Libre en un editorial manifestaba lo siguiente, y se repite en forma textual porque sigue teniendo validez:

“La tarea de la Cicig, al principio rechazada por algunos sectores influyentes de la sociedad, es ahora comprendida como lo que realmente la inspira: permitirle a los ciudadanos de Guatemala, a los extranjeros y a la comunidad internacional organizada, el retorno de la confianza en las instituciones jurídicas nacionales.  Si bien no solo la entidad… tiene la responsabilidad de esta tarea, es un hecho que el esclarecimiento de casos emblemáticos es un paso que, cuando sea posible darlo, traerá consecuencias positivas para la percepción de gobernabilidad que es necesario tener en las sociedades democráticas.  Otro efecto del trabajo de la Cicig es que los guatemaltecos se acostumbrarán a una justicia a la que tienen derecho…

La Cicig comienza la tarea… con el beneficio de ser respaldada por una mayoría significativa de ciudadanos. Esto debe servir de aliciente para que sus integrantes cumplan a cabalidad con su deber, pero al mismo tiempo para que los guatemaltecos comprendamos los beneficios de reducir al mínimo la impunidad y de que quienes delinquen o lo hayan hecho en el pasado rindan cuentas a la justicia”.