Religiosa vende herencia para abrir casa de recuperación nutricional

Edna Maribel Morales Martínez, de 59 años, es una religiosa que motivada por su amor al prójimo se separó de su congregación y fundó la Casa de Recuperación Nutricional Infantil, en Llanos de Jesús, San Agustín Acasaguastlán, El Progreso, donde atiende a menores de escasos recursos víctimas de la desnutrición.

Por Héctor Contreras / San Agustín Acasaguastlán

Edna Maribel Morales alimenta a uno de los 13 niños que se encuentra bajo tratamiento en la Casa de Recuperación Nutricional Infantil. (Foto Prensa Libre: Héctor Contreras)
Edna Maribel Morales alimenta a uno de los 13 niños que se encuentra bajo tratamiento en la Casa de Recuperación Nutricional Infantil. (Foto Prensa Libre: Héctor Contreras)

Originaria de Chiquimula, vendió una vivienda que le heredaron sus padres para adquirir una propiedad donde construyó el hogar en el que atiende a niños con cuadros de desnutrición severa.

Morales señaló que para echar a andar el proyecto contó con el apoyo de algunas organizaciones, pero señaló que aún necesita colaboración, pues no cuentan con servicios de electricidad y agua entubada.

“Debido a las necesidades de los niños que padecen desnutrición severa, sentí el deseo de servir en este departamento, por lo que fundé el hogar el 18 de octubre del 2014, el cual tiene capacidad para 20 pacientes de entre 0 y 10 años”, afirmó.

Añadió que en la actualidad en el hogar se atiende a 13 niños, que están bajo la observación de seis niñeras. Además, cuentan con dos cocineras, una enfermera, una médica y un nutricionista.

De acuerdo con Morales, el apoyo que recibe de algunas instituciones le permite pagar los sueldos del personal que la ayuda. Además, agregó que desde la fundación del centro 160 pacientes han sido recuperados de manera satisfactoria.

Víctimas de sequía

En la Casa de Recuperación Nutricional Infantil se atienden a niños diagnosticados con desnutrición severa provenientes de varios sectores de la región, principalmente de zonas donde la sequía daña los cultivos, y cuyos padres no cuentan con suficientes recursos económicos para atenderlos.

“Hago un llamado a las personas de buen corazón para que nos apoyen con donaciones, ya que necesitamos pañales, leche de fórmula, alimentos, jabón, ropa, juguetes y artículos de primera necesidad”, refirió la religiosa, quien además dijo que en promedio cada niño es atendido durante dos meses.

Carencias

El trabajo que se efectúa en la casa de recuperación se ve afectado por la carencia de algunos servicios básicos, por lo que sus autoridades llegaron a un acuerdo con un vecino que les cobra mensualidades de Q1 mil 500 por servicios de agua y Q1 mil 200 por la energía eléctrica. Además, durante el invierno el acceso a lugar se ve afectado por el lodo que se acumula en las calles, lo que también propicia la proliferación de insectos portadores de enfermedades.

“Necesitamos que las autoridades colaboren con la reparación de las calles, pues debido al lodo los niños se pueden enfermar”, señaló.

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