El tiste es una dulce tradición en El Progreso

Cacao, arroz, achiote, canela y azúcar son los ingredientes principales del tiste, una bebida tradicional de San Agustín Acasaguastlán, El Progreso, donde se ha preparado por más de 150 años durante la Semana Santa y el Día de Todos los Santos.

Por Héctor Contreras / San Agustín Acasaguastlán

Rosaura Nufio prepara el tiste en un cántaro de barro, para darle un toque tradicional. (Foto Prensa Libre: Héctor Contreras)
Rosaura Nufio prepara el tiste en un cántaro de barro, para darle un toque tradicional. (Foto Prensa Libre: Héctor Contreras)

“La receta ha estado en mi familia por cinco generaciones y se ha convertido en una de las principales tradiciones del municipio. El tiste es popular entre nacionales y extranjeros, quienes lo degustan durante las dos épocas en que se prepara”, dijo Rosaura Nufio Ortiz, vecina del barrio Río Hato.

“Todo comenzó con mi bisabuela, quien junto a otros vecinos elaboraban el tiste, y considero que ahora somos los únicos que continuamos con la tradición de elaborar de manera artesanal esa refrescante bebida, que le quedó como legado a mi madre Claudina Monzón Ortiz, 88, quien a pesar de su edad aún muele con piedra los ingredientes”, agregó.

Monzón asegura que con el paso del tiempo el interés por preservar esa costumbre se ha perdido, pero guarda la esperanza de que algún día los jóvenes retomen las prácticas ancestrales.

“Dos veces al año varias personas —que compran a la familia Nufio Ortiz— aprovechan para vender este refresco en lugares turísticos, cementerios y parques. Además, muchos lo compran para llevar, pues es un refresco natural sin persevantes ni colorantes artificiales.

“Esa bebida también se puede preparar licuada o en raspado de hielo para dejarlo como granizada, o bien mezclarlo con leche, para preparar un batido” dijo Monzón.



Claudina Monzón  recibe un vaso con tiste recién elaborado,   para asegurarse de que el sabor de la bebida sea el correcto. (Foto Prensa Libre: Héctor Contreras)
Claudina Monzón recibe un vaso con tiste recién elaborado, para asegurarse de que el sabor de la bebida sea el correcto. (Foto Prensa Libre: Héctor Contreras)


Aceptación

Agregó que reciben visitas de varias regiones del país y de Estados Unidos, quienes compran la bebida para compartir con sus familias.

Helder Geovany Gramajo, vecino, afirmó que por amor a su tierra, en cada oportunidad que tiene da a conocer esa bebida, que para él es única y representativa de la región.