Política

Falta gerencia capaz en el IGSS

El Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) necesita un gerente de carrera que pueda manejar adecuadamente un presupuesto de Q15 mil millones anuales asignados a esa institución, afirmó Édgar Balsells, representante de la Universidad de San Carlos en la Junta Directiva del Seguro Social, durante el programa Diálogo Libre, que se transmite por www.prensalibre.com.

Por Gabriela López

Balsells hizo un análisis sobre los recientes hechos de corrupción develados en el Seguro Social.

¿Es el IGSS una entidad propicia para cometer actos de corrupción?

Los casos detectados hasta hoy tienen tanta trascendencia en términos de políticas públicas que no debiéramos solo de pensar en el tema IGSS, sino cómo están los diversos sistemas de la administración pública.

Creo que esto aún no ha sido encarado por la Junta Directiva, pues hay cuadros medios y directores de hospitales hasta donde ha llegado esto.

No me explico por qué el Ejecutivo no ha tomado cartas en el asunto. Pareciera que estuviéramos en un mar de corrupción, y no se atacan problemas de fondo.

¿Qué es lo que hace débil al Seguro Social para permitir que estas cosas ocurran?

A veces la autonomía de ciertas instituciones se usa de acuerdo a intereses.

Sumemos municipalidades, IGSS, SAT, que son órganos autónomos que tienen una serie de cordones umbilicales, porque los más altos responsables son quienes nombran a estas autoridades.

Estamos luchando para actuar contra los sistemas que permiten maniobras y manipulaciones de la política pública... puros intereses privados.

¿Será necesaria una nueva intervención al Seguro Social?

No. Lo que es importante es que la Junta Directiva empiece a reconformarse. De las 28 personas que se indican que están en juicios, seis son directos de la institución. La Junta Directiva está actuando a media agua.

No creo que sea necesaria una intervención porque ahora hay una plena conciencia ciudadana, hay también una serie de elementos que permiten la rendición de cuentas y ejecución de controles, e iniciativas en términos de los partidos políticos.

Recordemos que quien anda prófugo —al referirse a Gustavo Alejos—, al que yo llamaría el Capo de Todos los Capos.

El IGSS debería tener un esquema de servicio civil con mucha disciplina y mucha sanción.

¿Debería haber una acción para evitar que el Ejecutivo siga nombrando estos puestos?

No soy de la creencia de mayores autonomías.

En términos de la reforma del Estado, lo que yo digo es que el Ejecutivo debe tener una injerencia bien importante, porque dicen los Acuerdos de Paz que el IGSS es parte del sistema de salud.

No entiendo cómo la Junta Directiva del Seguro Social tiene un esquema de “necedad”.

No hay que confundir autonomía con privatización. La gente que tiene intereses con farmacéuticas    o bancos no debería estar ahí metida.

La corrupción afecta a la población, ¿cómo se puede cambiar eso?

Para eso es que se pagan buenos sueldos a los gerentes.

El IGSS es una entidad que tiene un presupuesto de    Q15 mil millones anualmente, y tiene un conjunto de inversión de Q25 mil millones. Lo que se necesita es una adecuada gerencia.

Mire cuántas escuelas de gerencia hay en Guatemala y en Centroamérica. Ser gerente de un hospital como el Juan José Arévalo, en la zona 6, requiere técnica, no solo ser un buen médico o un buen oncólogo, sino que tiene que estudiar y profesionalizarse.

Hay que fortalecer las gerencias y gerencias medias, eso diría cualquier experto en consultoría organizacional.

Tiene que basarse en un presupuesto por resultados, que es lo que se está trabajando mucho. Son los mismos requisitos que se ponen a las empresas privadas. Los mismos hospitales privados están renovando constantemente sus servicios, y esto no solo es una cuestión hospitalaria.

Acá otro tema es el de pensiones, y tiene que haber un adecuado esquema administrativo.

Después del amparo otorgado para que tome posesión en la Junta Directiva, ¿cuáles serían las primeras acciones?

El amparo provisional tiene un efecto inmediato. Me tienen que dar posesión les guste o no a dos o tres por ahí.

En una democracia a lo que debemos estar acostumbrados es a la “argumentación”, y por eso es muy sabia la Ley Orgánica del IGSS de poner a gente del Cacif, la Usac, sindicatos y todos los sectores para discutir. No es cuestión de caer bien o caer mal.

La idea es llegar con una cultura de toma de decisiones, apoyo a la gerencia moderna y cultura de propuestas.

Yo no soy tanto del ánimo de fiscalización o auditoría, porque no pertenezco a esa escuela.

Inicialmente haré un diagnóstico y luego haré consultas con los mejores profesionales, como el doctor —Rafael— Espada o —José— Barnoya, y así consolidaré el observatorio del Seguro Social.