Jóvenes crean microempresas para no migrar

Rosita Gutiérrez, de 17 años, es una de los 143 estudiantes de Perito Agrónomo del Instituto Técnico Agrícola de Occidente (Itagro), Malacatancito, Huehuetenango, que crearon microempresas para abrirse campo en la economía y evitar la migración.

Por Mike Castillo / Huehuetenango

Estudiantes preparan chorizos en el área industrial del Itagro, y llevan registro de cada etapa del proceso. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)
Estudiantes preparan chorizos en el área industrial del Itagro, y llevan registro de cada etapa del proceso. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)

La joven emprendedora, originaria de La Democracia, cuenta que junto a otro compañero impulsó la microempresa Don Porqui, para criar cerdos mediante inseminación artificial y vender productos porcinos, con las cuales buscan abrirse campo en la economía local para costear sus estudios universitarios.

Comentó que iniciaron el negocio con una inversión de Q4 mil y esperan que al terminar el ciclo de producción puedan reunir al menos Q14 mil.

Añadió que hicieron un estudio de mercado para establecer los lugares donde pueden comercializar los productos y llevan registro de cada etapa del proceso.

“Al principio nuestro experimento no dio los frutos esperados, pero perseveramos hasta lograrlo”, expresó Gutiérrez, quien se mostró satisfecha con el proyecto, que forma parte de los requisitos para graduarse el año próximo.



Jóvenes examinan  los  cerdos que serán vendidos en pie o destazados. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)
Jóvenes examinan los cerdos que serán vendidos en pie o destazados. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)


Responsabilidad

El chimalteco Fernando Ajú contó que junto a otros tres estudiantes emprendieron una microempresa de producción de café, en la que invirtieron Q15 mil y esperan duplicar la cifra en los próximos meses.

“En la escuela nos instruyen para que hagamos planes de manejo y nutrición, lo que no se hace en la agricultura tradicional”, refirió.

Alexis Molina, de Sacapulas, Quiché, expresó que su objetivo es instalar su propia granja, por lo que considera que los proyectos que se impulsan en el Itagro le serán útiles para hacer realidad sus sueños. Molina y sus compañeros también crían cerdos.

El estudiante Kenny Pérez, de Petén, aseguró que los proyectos de emprendimiento contribuyen a evitar la migración.

“Tenemos el conocimiento y capacidad para incursionar en un mercado laboral con proyectos propios que contribuyan con nuestro desarrollo profesional y económico, sin necesidad de migrar a México o Estados Unidos”, añadió.



Estudiantes observan  almácigo de café en un invernadero del Itagro. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)
Estudiantes observan almácigo de café en un invernadero del Itagro. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)


Educación práctica

Jaime Luis López, director del Itagro, manifestó que el objetivo de los proyectos es involucrar a los jóvenes en actividades que les permitan ser emprendedores.

“Es importante transformar la educación, salir de lo tradicional y darle herramientas a los estudiantes para que ellos descubran su potencial y se conviertan en empresarios, para no depender de un empleo externo”, expresó.

López considera que transformar zonas improductivas en un paraíso es posible si se tiene la convicción de que se debe trabajar y luchar por lograr las metas.

Explicó que los 143 estudiantes que participan en los proyectos son parte de un internado.

Añadió que cada año el 80 por ciento de los egresados logra fundar una empresa propia e incluso se emplean otros jóvenes, mientras que el 20 por ciento es absorbido por compañías establecidas.

“Se trata de transformar realidades para mejorar las condiciones económicas de una familia que se traduce en una posibilidad para la comunidad”, resaltó.