Persiste robo de energía eléctrica

El robo de energía eléctrica que ha sido denunciado en repetidas ocasiones por empresas distribuidoras de electricidad persiste, es un problema que viene desde el 2008 y que ha dejado a varias comunidades sin el servicio.

Por Óscar Felipe Q. y corresponsales

En la Democracia, Huehuetenango, resolvieron el conflicto con la empresa distribuidora del servicio a través del diálogo. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo).
En la Democracia, Huehuetenango, resolvieron el conflicto con la empresa distribuidora del servicio a través del diálogo. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo).

Mynor Amézquita, vocero de Energuate —empresa propietaria de Distribuidora de Energía de Occidente (Deocsa) y Distribuidora de Energía de Oriente (Deorsa)—, informó que agrupaciones como la Comisión Ejecutiva de la Coordinadora de Campesinos (Codeca) utilizan el discurso de la nacionalización de la energía para justificar el robo en varias comunidades.

“Hay una situación de afectación para las comunidades. Ellos —Codeca— obligan a pagar entre Q20 y Q40 a personas y hacen que los vecinos acumulen deuda con nosotros. Además, no cuentan con un mejor servicio, por la falta de mantenimiento”, dijo Amézquita.

Agregó que el problema comenzó en el 2008, en comunidades de San Marcos y se ha extendido a varios departamentos, entre estos Huehuetenango, Sololá, Baja y Alta Verapaz y Zacapa.

“Es un problema de nunca acabar. Lo resolvemos en una comunidad y luego se traslada a otras zonas rurales. Ya agotamos nuestra capacidad de control”, agregó.

Miguel Ixcán, de Codeca, dijo que no se trata de robo de energía. “La oposición pacífica que como organización mantenemos es en contra de las transnacionales, y lo que exigimos es que el Estado vuelva a hacerse cargo de la distribución de energía”, señaló.



Entidades de Gobierno conciencian a vecinos de Jutiapa  para que no cometan delito de robo. (Foto Prensa Libre: Óscar González)
Entidades de Gobierno conciencian a vecinos de Jutiapa para que no cometan delito de robo. (Foto Prensa Libre: Óscar González)


“Dicen que es robo de energía como estrategia para ocasionar conflicto entre los comunitarios, pero nuestro malestar se debe a que los proyectos solo benefician a las transnacionales y no se hacen consultas a las comunidades. Exigimos la renacionalización del servicio”, dijo Ixcán.

Agregó que unas 200 comunidades no cuentan con energía, debido a ese conflicto, y que hasta ahora han ingresado 26 solicitudes de proyectos al Instituto Nacional de Electrificación para las comunidades afectadas.

Frena desarrollo

En San Marcos el problema persiste. “Las comunidades rechazan su propio desarrollo, debido al desconocimiento de supuestos líderes”, dijo Héctor Herrera, representante de Hidrosalá, empresa que busca instalar una hidroeléctrica en la finca Argentina, en San Pablo.

Raúl Maldonado, alcalde del lugar, opina que Hidrosalá tiene su documentación en orden y se debe respetar el estado de derecho, aunque rechazó que la oposición se haga con violencia.

Cobro exagerado

En Huehuetenango, varios municipios siguen sin resolver la situación con la distribución de energía eléctrica.

Miguel Velásquez, vecino de Ixtahuacán, adujo que el cobro es exagerado por parte de la distribuidora, pues las facturas superan los Q500 en viviendas humildes que no tienen más de dos focos.

Vayron Herrera, delegado de la Comisión Presidencial de Derechos Humanos (Copredeh) en Huehuetenango, reconoce que hay conflictos en Santiago Chimaltenango, Santa Cruz Barillas y San Juan Ixcoy. Espera que se aborde la situación mediante mesas de diálogo que permitan encontrar soluciones.

En esos lugares no permiten el ingreso de personal de Energuate, comentó.

En Jutiapa, unas 72 comunidades registran casos de robo de energía eléctrica. La mayor parte ocurre en Santa Catarina Mita, El Progreso, Conguaco, Agua Blanca y la cabecera.



Vecinos de San Pablo quemaron maquinaria de  Hidrosalá, en el 2014.(Foto Prensa Libre: Aroldo Marroquín).
Vecinos de San Pablo quemaron maquinaria de Hidrosalá, en el 2014.(Foto Prensa Libre: Aroldo Marroquín).


Sanciones por hurto

En febrero de 2015, la Comisión Nacional de Energía Eléctrica  emitió por primera vez una sanción a un usuario de la distribuidora Energuate por robo de energía.

El monto de la sanción fue de  Q15 mil 953.45, que, según la resolución 462-2014 de esa comisión,  la   más alta establecida en el Reglamento de la Ley General de Electricidad, por el consumo de unos   10 mil kilovatios hora al mes.

En el 2013 Energuate dijo que las pérdidas por esa práctica era de unos Q210 millones anuales. Actualmente no se pudo establecer ese monto.

En julio último, seis técnicos de Energuate fueron retenidos durante cuatro horas por vecinos de  Las Animas,  Asunción Mita, Jutiapa, quienes amenazaban con agredirlos. Personal de PDH intervino para liberarlos.