Justicia

Alejos, de ingeniero a financista político

Gustavo Alejos, quien hasta ayer era de los más buscados por la justicia, pasó de ser ingeniero agrónomo a magnate de la industria farmacéutica y financista de varias candidaturas presidenciales, e incluso era el propietario de la casa que alquilaba el exmandatario Otto Pérez Molina. También fue secretario privado de la Presidencia durante la administración de Álvaro Colom.

Por Jessica Gramajo

Gustavo Alejos, ha reconocido haber financiado a partidos políticos, incluido el de su hermano Roberto. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Gustavo Alejos, ha reconocido haber financiado a partidos políticos, incluido el de su hermano Roberto. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Nació en la capital, aunque su familia proviene de Retalhuleu, en donde su padre, Roberto Alejos Vásquez, heredó varias fincas de ganado; por tal razón estudió Agronomía. Abandonó esa profesión cuando se unió a la empresa J. I. Cohen, donde trabajó durante varios años y a la que supuestamente renunció cuando se unió al gobierno de Colom, para luego regresar.

Aunque siempre buscó mantener un perfil bajo, funcionarios y diputados recuerdan que con una llamada de Alejos hasta las discusiones más acaloradas se detenían y las cosas se hacían como él “proponía”.

Ese poder lo mantuvo durante mucho tiempo. En varias campañas se le señaló de haber financiado partidos políticos, y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) lo mencionó en su informe El financiamiento de la política en Guatemala.

La primera agrupación en la que Alejos tuvo participación financiera fue el Partido de Avanzada Nacional (PAN), cuando Álvaro Arzú ganó la Presidencia. Continuó con la Gran Alianza Nacional (Gana), con Óscar Berger, a quien habría financiado en dos campañas. Luego, se pasó a la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), con Colom, cuando tuvo una participación más activa y abierta.

Con un patrimonio de US$180 millones —Q1 mil 440 millones— reportados a la Contraloría General de Cuentas, Alejos ha reconocido públicamente ser propietario de un jet que le compró a Mario López, accionista de una empresa de telecomunicaciones; de un yate que le vendió Roberto Arzú, hijo del alcalde capitalino; de un apartamento en Miami, de un avión y de un helicóptero.

Incluso, en una entrevista a una revista local reconoció haberle prestado su helicóptero a Sandra Torres, candidata de la UNE, en la reciente campaña electoral.





Inicios

Allegados a Alejos recuerdan que este comenzó a trabajar para J. I. Cohen cuando Álvaro Arzú era presidente, época en la que también su primo Enrique Alejos Close fue electo diputado y secretario del Congreso, cargo que dejó un año después cuando el ahora alcalde capitalino lo nombró presidente del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS).

“Fue en ese momento cuando Gustavo tuvo su primer acercamiento con el IGSS”, detallan.

Familia de políticos

Gustavo no es el único de su familia que ha participado en política. Su padre, Alejos Vásquez, se postuló, sin éxito, a diputado por Retalhuleu, en 1974, con el partido Frente Nacional de Oposición. Ganó la curul en 1978, apoyado por el Partido Revolucionario, cuando fue presidente Romeo Lucas García. Al terminar su período, Alejos Vásquez se retiró a su bufete.

Regresó en el 2008, cuando con la UNE se lanzó para diputado al Parlamento Centroamericano, puesto que ganó y que ocupará por segunda ocasión a partir del 2016. Roberto Alejos, hermano de Gustavo, fue diputado a la Asamblea Nacional Constituyente en 1983, por el Partido Revolucionario.

En la época de Vinicio Cerezo también fue congresista. Al terminar su legislatura se retiró y se dedicó a la formación política de organizaciones civiles.

También regresó con la UNE, con la que obtuvo una curul y la presidencia del Congreso por tres años. Luego se separó de ese partido y formó su propia agrupación política —Todos—, de la que fue precandidato presidencial, pero cedió su lugar a un binomio que no captó mayores simpatías.