Justicia

Cicig recibe espaldarazo de arzobispo Vian Morales

En medio de una batalla legal y de declaraciones en contra de las investigaciones que efectúa la Cicig, el arzobispo metropolitano, Óscar Julio Vian dio su respaldo a la comisión y resaltó la importancia de la búsqueda de justicia.

Por Claudia Palma

El arzobispo  Vian instó ayer a no cesar las acciones en favor de la búsqueda de justicia.

Iván Velásquez, jefe de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), asistió a la misa en la Catedral Metropolitana ayer domingo.

Al finalizar  la misa, el religioso resaltó: “No solo hay hambre de pan, también de justicia y de paz, hambre de trabajo,  de salud, todo aquello que la gente necesita y no se le da”.

“El clamor popular debe continuar para satisfacer esas demandas”, instó.

Según Vian, se reunió la semana recién pasada con Velásquez, quien   le manifestó el deseo de asistir a la misa dominical en  la Catedral Metropolitana

Mensaje en Twitter

El sábado por  la noche, en su cuenta de Twitter, Velásquez publicó:





El mensaje llega  luego de una semana en la que el  partido Libertad Democrática Renovada (Líder) hizo una vigilia para manifestar su rechazo a las investigaciones de esa comisión   contra los diputados Baudilio Hichos, Luis Chávez, Mirza Arreaga, Mario Rivera, Mario Yanes, Manuel Barquín y Jaime Martínez  y  el vicepresidenciable Édgar Barquín.

En contraparte, diversos sectores políticos y sociales dieron su respaldo a la entidad internacional y exigieron celeridad en el trámite de ocho antejuicios contra políticos, en el Organismo Judicial (OJ).

“Si bien el Ministerio Público cumple con tramitar los procesos para desmantelar las redes de corrupción, el OJ tiene una presa de antejuicios que no siguen su curso”, dijo la analista Carmen Aída Ibarra, en alusión al mensaje del comisionado y al apoyo implícito mostrado ayer por el jerarca católico.

Este retraso redunda en que estos políticos  no puedan seguir siendo investigados.

En misa

Velásquez llegó ayer vestido  con una franela a cuadros y pantalón de lona, y su presencia hubiera pasado desapercibida  de no ser porque periodistas y fotógrafos buscaban el mejor lugar para estar cerca del colombiano.

El comisionado participó de la misa y al final observó una exposición floral adentro del templo, para finalmente salir por una puerta lateral y abordar su vehículo, estacionado frente al Palacio Arzobispal. No ofreció declaraciones a la prensa.

Durante el ritual de la paz, Velásquez se volteó hacia doña  Agueda de Chile, de 71 años,  quien escuchaba la misa  a su lado, y la estrechó de manera delicada.

De Chile es trabajadora doméstica y cuando se le preguntó quién le había dado el abrazo de la paz  respondió con una sonrisa: “¡nuestro Señor Jesucristo!”. Al preguntarle si sabía quién era el hombre que  la abrazó, dijo: “Un hermano”.