Justicia

Comadronas denuncian agresiones y exigen respeto

A través de una amparo presentado el año pasado a la CC, las comadronas exigen respeto y reconocimiento a su labor al ministerio de Salud.

Por Glenda Sánchez

Comadronas denuncian agresiones y discriminación. (Foto Prensa Libre: Esbin García).
Comadronas denuncian agresiones y discriminación. (Foto Prensa Libre: Esbin García).

No menos de 46 agresiones —verbales y físicas—  por parte médicos y enfermeros de los centros de salud son los que denunció el movimiento Nim Alaxik (Sabiduría Ancestral), el cual aglutina a comadronas de todo el país, al atender a mujeres embarazadas.

Ante la indiferencia del sistema de salud, según el movimiento, el 1 de septiembre del año pasado presentaron un amparo a la Corte de Constitucionalidad (CC), el cual busca que el ministerio reconozca, respeta y proteja los derechos de que tiene como comadronas.

Además piden que el Ministerio Público (MP) accione para "poner fin" a la violencia física, sicológica, obstétrica, racista, machista de clase social en contra  de  las mujeres indígenas y comadronas. Y que se investigue las violaciones de sus derechos, en hospitales y centros de salud.





El amparo fue resuelto a favor de las comadronas el año pasado en forma provisional, sin embargo mañana se prevé una vista pública que servirá para que la CC resuelva de forma definitiva a favor de las comadronas.

Graciela Velásquez, vocera de las víctimas informó que las agresiones se reportan en todo el país, pero que los problemas son más evidentes en Totonicapán, Alta Verapaz, Sololá, Quiché y Chimaltenango.

“Nosotros solo hemos registrado 46 agresiones, pero existe un subregistro, porque muchas mujeres tienen miedo de denunciar”, agregó.

Angelina Sacbaja representante legal del movimiento aseveró que las comadronas han contribuido al sistema de Salud de Guatemala. "Los  mismos datos de esa cartera reflejan que en 2013 atendieron 124 mil 688 partos, que constituye el 32 por ciento del total de atenciones a nivel nacional", aseguró.

Añadió: “El Estado debería de reconocernos y respetarnos, sin embargo a la fecha nos ignora, persigue y criminaliza”, concluyó.