Justicia

Condenan a responsables de matanza en San José Nacahuil

El Tribunal B de Mayor Riesgo emitió penas de nueve a 134 años de prisión contra ocho pandilleros por la masacre en San José Nacahuil, San Pedro Ayampuc, ocurrida en septiembre de 2013.

Por Redacción

Familiares de las víctimas en el lugar de la masacre en San José Nacahuil. Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL.
Familiares de las víctimas en el lugar de la masacre en San José Nacahuil. Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL.

Una persona fue asbuelta debido a que el Tribunal consideró que esta no participó en los hechos.

Los delitos por los cuales fueron condenados son:

  1. Asociación ilícita
  2. Asesinato
  3. Asesinato en grado de tentativa
  4. Tenencia ilegal de armas de fuego 

El Ministerio Público había pedido al Tribunal condenas de entre siete y 532 años para los ocho responsables de haber asesiando a 11 personas y haber dejado heridas a otras 15.

La acusación sostenía que la matanza se originó cuando la mara Barrio 18 intentaba demostrar el poder que tenía en el sector.

Las víctimas se reunieron durante la noche del 7 de septiembre del 2013 y acudieron a un local donde ingerían bebidas alcohólicas. El ataque armado se registró en la madrugada del día siguiente.

Testimonio

"Estábamos en casa de Viviana cuando recibimos la llamada del Duende, indicándome que teníamos que sacar un brete -trabajo- allí en San José Nacahuil, y yo le digo que está bien". Colaborador eficaz.

Durante la etapa de conclusiones, los acusados se declararon inocentes.

La Fiscalía contó con la declaración de un colaborador eficaz que dio pormenores de la matanza y el el tipo de armas que se utilizaron.

"Estábamos en casa de Viviana cuando recibimos la llamada del Duende, indicándome que teníamos que sacar un brete -trabajo- allí en San José Nacahuil, y yo le digo que está bien", refirió el testigo, quien declaró en enero del 2014.

Explicó que también se le comunicó que le enviarían las armas, entre ellas una subametralladora 9 milímetros. Citó que el Maníaco le informó que le proporcionaría un chequeo —sicario—, y le entregó una pistola Pietro Beretta y Q600 para gastos. Además, le ordenó: "Hay que darles solo en el coco —cabeza—, y no hay que dejar testigos".

Por último, el Little Strong le dijo que donde Viviana había una 38 milímetros, para que él la usara, y que tenían que asegurar la muerte del Popeye, quien supuestamente era el encargado de proporcionar las armas a la MS, porque allí opera la célula Fucking Locos, de esa pandilla.

Tres días antes del ataque armado, llegó a San José Nacahuil una persona a quien solo se le identificó como Candelario, para reconocer el área y rutas de escape.

Estructura

El testigo detalló cómo está estructurado el Barrio 18, y explicó que el ranflero es el jefe de la clica y es quien se encarga de dar las órdenes, y que la mayoría de ellos opera en la cárcel Fraijanes 1.

Después le siguen los homies brincados, o coordinadores de cárceles o de calle, quienes reciben las órdenes de Fraijanes 1 por medio de "papelitos" que son enviados a los paros o banderas.

De ahí están los chequeos o sicarios, que son los encargados de ejecutar las órdenes. También mencionó que los paros son los responsables de llevar las armas y cobrar las extorsiones, así como el transporte para la fuga tras un ataque.