Justicia

Imponen 290 años de cárcel a culpables de bombazo en San José Pinula

Tres pandilleros fueron condenados a prisión este lunes por el atentado a un autobús en San José Pinula que dejó dos muertos y 14 heridos en marzo de 2016.

Por Jerson Ramos

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Justicia San José Pinula
Los pandilleros vieron la audiencia a través de videoconferencia. Foto Prensa Libre: Jerson Ramos.
Los pandilleros vieron la audiencia a través de videoconferencia. Foto Prensa Libre: Jerson Ramos.

Los sentenciados son Alex Ricardo Cifuentes González, Julio César Flores López y su conviviente Nelsy Yuvitza Paredes Terrón.

Cifuentes González y Flores López fueron sentenciados a 141 años por dos asesinatos, 14 asesinatos en grado de tentativa y asociación ilícita, mientras que Paredes Terrón fue condenada a ocho años por asociación ilícita; el Tribunal la eximió de cargos por extorsión, como lo señaló el Ministerio Público.

"Si va a ser condenado de forma severa, y va a pasar preso por lo que no hizo, mejor darle la pena de muerte", dijo el abogado de Alex Cifuentes González durante la audiencia, previo a escuchar el veredicto.

El órgano investigador solicitó que a los ahora condenados se les impusieran penas de 16 años de prisión para Paredes Terrón, y de 387 para Flores López y Cifuentes González.

El atentado

El ataque ocurrió durante la mañana del 6 de marzo de 2016, en la 3a calle y 6a avenida de la zona 3 de San José Pinula, según la lectura del fallo.

El resultado de la explosión de la bomba fue de dos hombres muertos, identificados como Pablo de Jesús Hernández Ruiz y Miguel Angel López López, quienes tenían quemaduras de cuarto grado en el 95 por ciento del cuerpo, de acuerdo con los informes del Instituto Guatemalteco de Ciencias Forenses (Inacif).

Ambas víctimas mortales se encontraban en el interior del bus cuando se activó el artefacto. Otras 14 personas que acababan de abordar la unidad de transporte también resultaron con heridas de gravedad.

Entre las víctimas había niños menores de cinco años, quienes tenían serias quemaduras en la manos y rostros, afirmó el Ministerio Público.

En ese entonces los testigos relataron que una pareja abordó el bus con una caja que simulaba que llevaba un pastel y que minutos después se bajaron, dejando el paquete en la unidad.

Intención

El Ministerio Público considera que el hecho tuvo como origen la negativa de los transportistas a entregar el dinero que de manera ilegal les exigían integrantes de la estructuva Vatos Locos, de la pandilla del Barrio 18.

La red habría planificado el atentado como venganza, pues no recibieron la extorsión de los dueños de los buses. En la acusación se indica que se conocía que el efecto de la activación de la bomba sería de varias personas heridas e incluso muertas, lo cual no impidió que se acutara de esa manera.

Consta en el expediente que la banda habría comenzado a operar en San José Pinula en el 2011, pero que la estructura ya cometía acciones ilícitas en otros lugares del país, desde varios años antes.