Justicia

En seis años hubo 217 desmembramientos

La mayoría de los casos se  reportan en la metrópoli,   principalmente en Villa Nueva, Guatemala y Chinautla. 

En menos de un mes, en la ruta de Bárcenas, Villa Nueva, a Milpas Altas, Sacatepéquez, fueron abandonados los restos de tres mujeres, según reporte de los Bomberos Departamentales y Voluntarios. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
En menos de un mes, en la ruta de Bárcenas, Villa Nueva, a Milpas Altas, Sacatepéquez, fueron abandonados los restos de tres mujeres, según reporte de los Bomberos Departamentales y Voluntarios. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Saña y odio evidencia el desmembramiento de  217 personas   en los últimos seis años, según investigadores y criminólogos, quienes coinciden   en que más del 90 por ciento de los  crímenes fueron  cometidos por miembros de las  maras Salvatrucha o   Barrio 18,  aunque no descartan que algunos de los hechos hayan sido cometidos por personas que simulen ser pandilleras.

El sitio electrónico  del  Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif)  empezó a registrar   estos hechos desde el 2012. De ese período a abril último   reportó 217 víctimas. De  esos restos encontrados, 140 corresponden a hombres y los otros 77, a mujeres.

El año en que más desmembrados se registraron fue el 2016, con 61 casos, cifra que duplicó la reportada un año antes (36). Al hacer  la diferencia entre víctimas de ambos sexos  el año pasado, se observó que aumentó la cantidad de mujeres desmembradas, de 13 a 27, y la de   hombres se redujo de 22 a 13. En los reportes de los dos años, dos personas  no fueron identificadas.

Los autores

Investigadores del Ministerio Público y de la Policía  manifestaron que más del 90 por ciento de los casos podrían ser atribuidos a  pandilleros. Además, se cometieron en sectores del área metropolitana —Guatemala, Chinautla, San Pedro Ayampuc, Villa Nueva y Sacatepéquez—.

Agregaron que la mayoría de víctimas eran miembros de la misma pandilla o de una  contraria. Pocas eran personas ajenas a esas estructuras.

“Ambos grupos lo hacen por satisfacción, poder  e intimidación a la población y a los nuevos integrantes, principalmente  a las mujeres. Aunque los más sanguinarios para hacerlo son las células del  Barrio 18”, informó el fiscal contra las Extorsiones.

Explicó que la saña es  mayor contra las mujeres, pues  en esos grupos son vistas como objetos y no como seres humanos. “En la línea superior de la   jerarquía de las pandillas no hay ninguna mujer. Ellas no pasan de ser sicarias, colaboradoras o banderas; nunca llegan a tener un liderazgo. Es evidente que prevalece el machismo”, detalló.

Violadas

El fiscal comentó que  algunas de las mujeres son violadas antes de ser desmembradas. “Recién hubo una condena contra varios pandilleros por un hecho  donde el Inacif comprobó que ellas fueron violadas y desmembradas vivas”, detalló.

Jorge Aguilar, portavoz de la Policía Nacional Civil (PNC), afirmó que es difícil determinar si las mujeres fueron violadas porque “muchas”  de las víctimas han mantenido una relación sentimental con algún pandillero.

Al igual que el MP, comenta que  las investigaciones han revelado que algunos de los vejámenes   son cometidos cuando las víctimas aún están vivas.

El  criminólogo Emmanuel Rivera   coincidió en que los crímenes se relacionan con pandilleros y se cometen  contra rivales y sus miembros, por una lucha de poder. Añadió que también son un rito con los nuevos integrantes, como método para  imponer  temor.

“Otro aspecto está relacionado con las extorsiones. Después de desmembrar,  los restos son abandonados  en determinada área o punto de extorsión, con  el fin de intimidar a los propietarios de negocios para que hagan los pagos”, aseveró el experto.

Rivera  indicó que en muchos de los casos se ha determinado que los hombres también fueron violados y abusados sexualmente. “Los informes del Inacif han evidenciado las violaciones en hombres desmembrados. Está claro que así como impera el machismo dentro de las células, también existe el homosexualismo”, dijo.

Refirió que las zonas o puntos rojos donde más ocurren estos hechos son  San Miguel Petapa, San Pedro Ayampuc, Chinautla y Guatemala.

En marzo último fueron abandonados los restos de dos mujeres en la ruta de  Bárcenas, Villa Nueva,  a Milpas Altas, Sacatepéquez. Unas dos  semanas después, en el mismo lugar,  abandonaron más partes humanas.