Justicia

Funcionarios de Presidios son investigados por fuga de pandilleros

Tres funcionarios y exfuncionarios están bajo investigación por la  desaparición de cuatro reclusos, jefes del Barrio 18, quienes desaparecieron de la cárcel Fraijanes 1.

Por Redacción

Andy Santana García Vásquez, Josué Alberto Mendoza Zente, Hans Ludwin Flores Quintanilla y Fernando Muñoz Sinar.
Andy Santana García Vásquez, Josué Alberto Mendoza Zente, Hans Ludwin Flores Quintanilla y Fernando Muñoz Sinar.

Támara de León, jefa de la Fiscalía de Delitos Administrativos, por medio del departamento de comunicación  del Ministerio Público (MP), confirmó el desarrollo de la pesquisa.

Otro expediente

La Fiscalía contra las Extorsiones también da seguimiento al caso, comentó la fiscal Claudia Palencia.

Los reclusos aseguraban que los pandilleros Andy Santana García Vásquez, alias  Andy o el Fantasma, de la clica Crazy Rich; Josué Alberto Mendoza Zente, alias Smooking, de la clica Little Psycho Criminal; Hans Ludwin Flores Quintanilla, alias Rabbit, de la clica Master Dance Rap; y Fernando Muñoz Sinar, alias Happy, de la clica Solo para Locos, habían muerto dentro del penal, pero los investigadores inspeccionaron el lugar y no hallaron evidencia de los cuerpos.

Con excepción de Muñoz Sinar, los otros tres debían acudir a la audiencia en la que se decidiría si enfrentaban juicio por varios hechos criminales, prevista para el 14 de noviembre último, pero no acudieron. El Juzgado de Mayor Riesgo D suspendió la diligencia hasta que Presidios le informe sobre el paradero de los reos.

El Happy

Muñoz Sinar es el mayor de cuatro hermanos, uno ya muerto. Crecieron en el seno de una congregación evangélica a la que su padre asistía.

Antes de cumplir 21 años, Muñoz Sinar ya había ingresado en  prisión.

No usaba tatuajes. Trabajó para una conocida fábrica de aceros, en donde aprendió el oficio. Después, fue contratado, junto con uno de sus hermanos, por otra empresa dedicada a la instalación de estructuras metálicas, confió una fuente que pidió el anonimato.

Muñoz Sinar solía hacer pedidos de carnes finas que le llegaban a dejar a la empresa, que repartía entre otros trabajadores. No tenía carro propio, por seguridad, pero disponía de cualquiera a su elección y los integrantes de la pandilla se encargaban de transportarlo.

Está acusado de la muerte de un policía y en una ocasión protagonizó una peliculesca fuga que dejó a dos detectives heridos.