Justicia

Mariko Kagoshima: Correccionales deben buscar la reinserción

Representante de Unicef aboga por separar los perfiles en hogares y correccionales, priorizar el entorno familiar y mantener actualizado el registro clasificado de menores.

Por Geovanni Contreras

Mariko Kagoshima, representante adjunta de Unicef en Guatemala. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Mariko Kagoshima, representante adjunta de Unicef en Guatemala. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) declaró su preocupación, debido a que las acciones para prevenir tragedias en centros para menores, como la ocurrida el 8 de marzo en el Hogar Seguro Virgen de la Asunción, “no son tan rápidas” como deberían.

La representante adjunta de Unicef en Guatemala, Mariko Kagoshima, afirma que debe trabajarse por la desinstitucionalización de los menores, separación de perfiles y priorizar los entornos familiares.

En el caso de las correccionales, considera urgente separar a los menores de los que ya cumplieron la mayoría de edad. En ambos casos, —menores vulnerables y en conflicto con la ley penal— Kagoshima cree peligroso que se busque la habilitación o construcción de “grandes centros”.

A casi cinco meses de la tragedia en el Hogar Seguro, ¿cómo se ha trabajado en este tema?

Nosotros estamos apoyando al Gobierno y trabajando juntos. Una de las cosas que estamos empujando con más de 40 organizaciones de la sociedad civil es una iniciativa de ley del sistema de protección integral, que intenta tener un sistema de protección más integral, no solo especial, sino también protección social.

Mariko Kagoshima

“No puede ser que no sepan cuántos niños están, no puede ser que no sepan el perfil, y no puede ser que los niños estén mezclados”.

Hemos entregado esa iniciativa y estamos abogando por que nos den dictamen favorable para que haya un cambio transformador del sistema, para que podamos estar seguros de que los niños no caigan en protección especial —institucionalización—. Pero también a través de una protección social que reciban una atención adecuada  antes de entrar a proceso de protección especial. Esperamos que esa ley se apruebe.

¿Mientras tanto,  ya se han tomado acciones por parte del Ejecutivo para prevenir otra tragedia?

Creo que hay voluntad, sin embargo, a veces no es tan rápido como  quisiéramos y esa es nuestra preocupación.

Es importante no perdernos de asuntos de los 600 niños que se encontraban en el Hogar Seguro, pero tenemos que pensar más allá de estos pequeños.

En Guatemala existen casi seis mil niños institucionalizados, tanto en protección del Estado como privada.

Naciones Unidas para la Infancia y otras organizaciones estamos abogando por la desinstitucionalización de los menores, quienes deben crecer en un entorno familiar y no debemos estar fomentando instituciones u hogares de protección grandes, residenciales. En ese sentido, estamos trabajando junto a la Secretaría de Bienestar Social, la Procuraduría General de la Nación, primera dama y otros.

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Antes que nada, los niños necesitan atención familiarizada y lo que más cerca sea a un entorno familiar, mejor.

Entonces, Unicef lo que promueve es el acogimiento familiar. Por ejemplo, crear un grupo de familias que puedan estar dando un ambiente familiar temporal a los niños  que necesitan apoyo, mientras el Estado trabaja con sus familias o familias extendidas.

Porque cuando los niños están victimizados hay núcleos familiares que necesitan apoyo, entonces queremos que vayan en esta dirección en lugar de la creación de otros megacentros, que pueden ser repetición del Hogar Seguro.

Mariko Kagoshima

“Los niños no deben perder el ámbito familiar, donde ellos puedan estar rodeados de adultos en los que pueden confiar”.

¿Los niños no tienen tanta atención en lugares grandes?

Así es. También suele suceder que hay mezcla de perfiles, porque hay diferentes tipos de niños que requieren atención.

Drogadicto es una cosa, víctima de abuso sexual es otra cosa, víctima de abandono es otra cosa, pero no pueden estar en un lugar juntos y sin atención personalizada.

Los niños no deben perder este ámbito familiar donde ellos puedan estar rodeados de adultos en los que pueden creer, confiar, y es lo que tenemos que estar apuntando y estamos abogando por esto.

¿Qué se puede hacer con los menores en conflicto con la ley que están en correccionales como Gaviotas?

Lo que es importante, primero, separar a los niños de los adultos. El centro correccional tiene que tener un enfoque de rehabilitación y reinserción social, por eso necesitan programas diarios.

No pueden estar nada más encerrados en algunos centros y, además, con adultos. Entonces creemos que deben tener programas concretos de rehabilitación y los adultos deben estar separados.

¿Cómo lograrlo?

Debe haber una administración mucho más concreta. No puede ser que no sepan cuántos niños están, no puede ser que no sepan el perfil de los niños, y no puede ser que los niños estén mezclados. Los que están en provisional y los ya procesados no pueden estar juntos. La administración de estos centros debe ser muy rígida y bien hecha, también deben tener una programación, pero los grandes centros son muy peligrosos.

Otra cosa importante es el perfil de personas que trabajan en esto. Tienen que estar bien seleccionados para evitar cualquier tipo de abusos y maltratos.