Justicia

Politólogo detalla cadena de mando

El politólogo Héctor Rosada declaró como perito respecto de la cadena de mando castrense, en el juicio por los abusos sexuales cometidos contra mujeres en el destacamento Sepur Zarco, El Estor, Izabal, por los que se juzga al teniente coronel Esteelmer Francisco Reyes Girón y al excomisionado militar Heriberto Valdez Asig.

Por Jerson Ramos

HÉCTOR ROSADA declara ante el tribunal, durante el juicio en contra del coronel Esteelmer Francisco Reyes y el excomisionado militar Heriberto Valdez.
HÉCTOR ROSADA declara ante el tribunal, durante el juicio en contra del coronel Esteelmer Francisco Reyes y el excomisionado militar Heriberto Valdez.

Rosada dijo al Tribunal de Mayor Riesgo A que debido a la jerarquía militar, todas las acciones cometidas por la tropa son responsabilidad del Estado Mayor de la Defensa, cúpula en la cual figuraban el jefe de Estado y el Ministro de la Defensa de aquella época, entre otros exfuncionarios.

Los hechos por los cuales se acusa a Reyes Girón y Valdez Asig ocurrieron entre 1982 y 1983, cuando tropas militares abusaron de pobladores de El Estor, así como de otros de Cobán y Panzós, Alta Verapaz.

El juicio derivó de la denuncia de 15 mujeres que relataron al Ministerio Público (MP) cómo fueron abusadas por efectivos castrenses, quienes las violaron y obligaron a cocinar y lavarles la ropa.

Despojo de tierras

Rosada explicó que las instrucciones castrenses quedaron registradas en los planes militares Victoria 82, Sofía 83 y Firmeza, los cuales fueron elaborados por el alto mando y girados después a las tropas.

Detalló también que el ensañamiento de la milicia contra esos pobladores tuvo su origen en las gestiones de campesinos para legalizar la propiedad de los terrenos que utilizaban para vivir y cosechar.

El politólogo resaltó que las diligencias de los pobladores fueron percibidas como revanchistas y por eso fueron fueron calificados como enemigos internos a los que se debía exterminar.

Aseguró que los poblados se quedaron sin hombres cuando los militares se destacaron en el lugar, debido a que los capturaron y llevaron fuera de las comunidades. Luego los soldados se aprovecharon de su autoridad para violar a las mujeres.

En su informe, Rosada calificó lo ocurrido en Sepur Zarco como una guerra no convencional.