Justicia

Purgarán 12 años por extorsionar tres centros educativos

Oswaldo García Solórzano y Carlos Natanael Lainfiesta Escobar son culpables de extorsionar a autoridades, padres y estudiantes de tres centros educativos de la capital.

Por Jerson Ramos

Carlos Natanael Lainfiesta Escobar fue capturado el 25 de febrero del 2015, por la Policía y la Fiscalía contra Delitos Patrimoniales. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Carlos Natanael Lainfiesta Escobar fue capturado el 25 de febrero del 2015, por la Policía y la Fiscalía contra Delitos Patrimoniales. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

La pena fue impuesta el 3 de noviembre último por el Tribunal Sexto de Sentencia Penal.

El Ministerio Público demostró que ambos integraban una red que entre el 2013 y 2014 exigía con amenazas entre Q150 mil y Q180 mil al claustro y comunidad educativa de tres establecimientos.

El órgano investigador probó que las acciones de los ahora sentenciados causaron que las víctimas entregaran el dinero que les era exigido, pues las amenazas eran graves.

Las pesquisas fueron desarrolladas por la Fiscalía contra el Delito de Extorsión.

Robo

Consta en los archivos del MP que García Solórzano y Lainfiesta Escobar tendrían vínculo con una estructura dedicada al robo de obras de arte religioso, entre otro tipo de bienes patrimoniales, asaltos a bancos y residencias.

El caso de extorsión se descubrió por escuchas telefónicas que en su contra desarrolló la Fiscalía contra Delitos Patrimoniales.

Amenaza

  • Q150 mil exigían a centros educativos.

El 25 de febrero del 2014, las autoridades realizaron un operativo en el cual fue capturado Lainfiesta Escobar y un menor de edad, en San José Pinula y Mixco.

Los cargos en su contra, en ese momento, se relacionaban con la sustracción de seis obras de arte de la Iglesia El Calvario, Antigua Guatemala, Sacatepéquez, el 5 de febrero del 2014.

El día de la aprehensión de Lainfiesta Escobar, la Policía Nacional Civil encontró diversos artículos como gorras y chalecos, entre otros, con las letras PNC bordadas.

Simulaban ser integrantes de la institución y así vigilaban a sus víctimas. También desarrollaban actividades de notariado sin ser profesionales del Derecho.