Justicia

Gustavo Alejos intenta sin éxito recuperar su libertad

El empresario Gustavo Alejos seguirá en prisión preventiva, luego que la jueza Silvia de León rechazara la petición de libertad condicional que planetó su defensa. Alejos es señalado de liderar una red de corrupción en el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS). 

Por Edwin Pitán y Jerson Ramos

El empresario Gustavo Alejos escucha la negación de su libertad condicional en el Juzgado Sexto Penal. (Foto Prensa Libre: Esbin García)
El empresario Gustavo Alejos escucha la negación de su libertad condicional en el Juzgado Sexto Penal. (Foto Prensa Libre: Esbin García)

Los abogados  defensores de Alejos intentaron sin éxito dejar en libertad a su cliente. El empresario durante la audiencia presentó como garantía de su libertad a su padre, Roberto Alejos Vásquez y la certificación de sus 120 empleados.

El pasado 29 de diciembre, Alejos, quedó ligado a proceso penal y fue enviado a prisión preventiva sindicado de asociación ilícita, tráfico de influencias y cohecho activo.

Negociaciones ilícitas  

Según las investigaciones del Ministerio Público y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), Alejos es uno de los operadores principales de la red de corrupción llamada Negociantes de la Salud.

Esta estructura, por la que ya fueron enviadas a prisión preventiva 11 personas, presuntamente favorecía a determinados proveedores de medicamentos a cambio de comisiones.

El empresario, ligado a varias farmacéuticas y exsecretario privado del expresidente de Guatemala Álvaro Colom, según las autoridades se “aprovechaba”  de la “posición privilegiada”  de algunos funcionarios dentro del Seguro Social, e incluso “realizaba gestiones”  para que los médicos recetaran “un mismo medicamento”.

El MP presentó escuchas telefónicas en las que se ponía de relieve la relación de Alejos con directores y financieros del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social  (IGSS), así como su vinculación con varias empresas proveedoras de la entidad, como Droguería Colón, Evolución Farmacéutica S,A y Sabiapharma S.A.

Según la acusación, el empresario ejercía de mediador, favoreciendo la contratación de estos proveedores a cambio del cobro de comisiones.

Durante su declaración, celebrada en el Juzgado Sexto Penal, el exsecretario presidencial insistió en repetidas ocasiones en que no tiene ningún vínculo con ningún directivo, por lo que no existe el delito de tráfico de influencias, y que algunas de las pruebas son “suposiciones”  o conjeturas, no hechos.

La red de corrupción, que operaba en el IGSS, fue desarticulada a finales de octubre por la Fiscalía y la Cicig.

El exsecretario privado de Colom logró evadir entonces a las autoridades, estuvo prófugo de la Justicia desde el 27 de octubre y tres días después, el 30, se emitió en su contra una alerta internacional en los 190 países donde tiene presencia la Interpol.