Sequía agobia a agricultores

La falta de lluvia en varios sectores del país, especialmente en los municipios que conforman el Corredor Seco, ha causado la pérdida de cultivos de maíz y frijol, por lo que agricultores afectados aseguran que por la escasez de esos productos podrían registrarse casos de hambruna.

Por Corresponsales / Provincia

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Moisés Godoy, agricultor de El Adelanto, Jutiapa, en donde la lluvia ha sido escasa, expresó: “La necesidad de tener alimentos para nuestros hijos nos obligó a sembrar entre abril y mayo cuando cayeron las primeras lluvias, pero al poco tiempo dejó de llover”.

Añadió que las autoridades les informaron que la canícula registró un adelanto —en mayo—, pero que volvió a llover a mediados de julio; sin embargo, la cantidad de agua que cayó no fue suficiente, lo que provocó que la milpa no terminara de crecer, al extremo de que en muchos casos apenas alcanzó 50 centímetros de altura.

“Así no es posible obtener maíz para alimentar a la familia. El frijol es el más afectado porque la falta de lluvia ha causado que las matas se sequen a pocas semanas de haber florecido”, comentó Godoy.

Julio Palma, delegado del Consejo Departamental de Seguridad Alimentaria en Jutiapa, indicó que se estima que la sequía causó la pérdida del 90 por ciento de cultivos. “Los agricultores han perdido hasta la producción que usarían para consumo diario. La canícula del 2014 causó pérdidas, pero por lo menos los campesinos lograron conservar entre el 30% y 40% de sus siembras. Ahora el panorama es poco alentador, porque para el próximo año no tendrán granos básicos ni para alimentar a sus hijos”, resaltó.

Alerta naranja

La delegación de la Coordinadora Departamental para la Reducción de Desastres de Jutiapa declaró alerta naranja para que el Estado apoye con personal y recursos para atender a los afectados, en especial en la cabecera, Asunción Mita, Jalpatagua, Conguaco, Comapa, Moyuta y El Adelanto.

Luis Franco, del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (Maga), en Jutiapa, expuso: “Necesitamos que continúe el programa de entrega de alimentos una vez al mes. Esperamos que en la segunda fase de la temporada lluviosa, que llega hasta noviembre, ayude a cosechar frijol y maicillo, porque de lo contrario estaremos enfrentando un serio problema para el próximo año. Las reservas de granos básicos no alcanzarán para el primer trimestre del 2016”.

En Baja Verapaz, los municipios más afectados por la sequía son Granados, Santa Cruz El Chol, Cubulco, Rabinal, San Miguel Chicaj y parte de Salamá, donde unos 30 días sin lluvia fueron suficientes para acabar con las siembras de maíz, frijol, maní y ayote.

Cambio de actividades

La lideresa Juana Xitumul manifestó que debido a los daños en los cultivos las mujeres deberán salir de casa y dejar sin cuidado a sus niños para buscar trabajo.

Lorenzo Martínez, agricultor de Rabinal, indicó que su cosecha será escasa, por lo que tendrá que dedicarse a la alfarería para obtener recursos para el hogar.

En El Progreso, la sequía también causó daños a las siembras, por lo que los campesinos de ese sector esperan recibir asistencia por parte del Gobierno para evitar casos de desnutrición, principalmente en niños.

Servelia Morales García, de la aldea Monte Grande, Sanarate, contó que la escasez de lluvia secó los cultivos de frijol, por lo que con seguridad tendrán problemas alimenticios.

El agricultor Luis Fernando García, de la misma comunidad, expuso que la sequía lo ha obligado a invertir más trabajo y dinero, pues se tiene que comprar agua y trabajar más la tierra.

Jerónimo Pérez Fajardo, de la aldea San Miguel Conacaste, Sanarate, pidió a las autoridades que den atención a los afectados por la sequía; sin embargo, la delegación del Maga, a cargo de José Estrada, no quiso proporcionar información sobre cómo contrarrestarán la hambruna que se avizora.

El gobernador de El Progreso, Manuel Calderón, dijo que las pérdidas alcanzan el 75%.

En Jalapa, la delegación del Maga también se negó a dar detalles sobre los daños en la agricultura, pero trascendió que el 80% de los cultivos se perdieron, por lo que campesinos aseguran que habrá escasez de granos básicos.

En Chiquimula, la situación ha sido crítica en los últimos años debido a la falta de alimentos en varios municipios, y pobladores temen que por la sequía que afecta a la región las cosas empeoren en los próximos meses.

Mario López, de Camotán, exhortó a la comunidad internacional para que les brinden ayuda, pues no ve que las cosas mejoren.

El gobernador de Chiquimula, Mynor Sagastume, indicó que en los próximos días se entregarán alimentos en varias comunidades de ese departamento, aunque no sabe con precisión la fecha.

En Zacapa, algunos agricultores decidieron cambiar de productos, como Edwin Perdomo, quien comentó: “La sequía nos vino a perjudicar, ahora en vez de sembrar tomate, chile y berenjena, sembramos limón, ya que este es productivo en todo tipo de clima”.

En Santa Rosa, más de ocho mil familias han sido afectadas por la sequía, pero Jorge García, del Maga, indicó que aún no tienen datos exactos sobre damnificados.

Rocael Contreras, de la aldea La Ceiba Gacha, Oratorio, manifestó que esperan ayuda del Gobierno y que esta no vaya a ser politizada, como lo ha sido en oportunidades anteriores.

Nohemí Racancoj, experta en temas de seguridad alimentaria, indicó que la canícula afectará la alimentación, salud y educación de la población, en especial de la niñez.

Añadió que en algunas regiones no ha dejado de llover, como en Petén y la costa sur, por lo que sí habrá maíz, pero estará más caro.

“Debido al encarecimiento de los productos, las comunidades pobres tendrán problema para adquirirlos, lo que causará que los niños vayan sin alimentos a la escuela, y la falta de estos afectará su aprendizaje”, dijo.