Ultiman a tres por robo de café

Tres hombres que supuestamente robaban café en grano, la madrugada de ayer, en la finca Río Blanco, aldea La Carretera, San José Acatempa, Jutiapa, fueron ultimados presuntamente por el guardia del inmueble.

Por Óscar González

Familiares de las víctimas esperan los cadáveres, frente a la morgue de la cabecera de Jutiapa. (Foto Prensa Libre: Óscar González)
Familiares de las víctimas esperan los cadáveres, frente a la morgue de la cabecera de Jutiapa. (Foto Prensa Libre: Óscar González)

Jutiapa

Las víctimas mortales son Nelson Baudilio Salazar García, de 19 años; Rosalino Estrada García, 19, y Teodoro Hernández Orantes, 38.

En el ataque resultó herido José Antonio García del Cid, 21, presunto cómplice de las víctimas.

Según familiares de García, a pesar de que estaba herido, corrió hasta su casa, en la aldea Guacamayas, Casillas, Santa Rosa, ubicada en el límite con San José Acatempa.

García, quien luego fue trasladado a un hospital, aseguró: “Salimos de noche a cazar aves silvestres y tacuacines que vendemos para sobrevivir. No nos dimos cuenta de que ingresamos en propiedad privada hasta que escuchamos disparos”.

Fiscales del Ministerio Público e investigadores de la Policía Nacional Civil informaron que en la referida finca encontraron los tres cadáveres en una plantación de café.

Afirmaron que a la par de los cuerpos fueron localizados varios costales, en los que se supone que echarían el grano.

Indicaron que fue imposible localizar al propietario de la finca y al guardián, quien se presume hizo los disparos.

Marvin López, jefe de Operaciones de la PNC en Jutiapa, manifestó: “Empleados de fincas aledañas comentaron que en el área se registra constantemente el robo de café”.

Se arman

López expresó que, según los trabajadores, los guardianes repelen a los ladrones, que llegan en grupos numerosos y son violentos. Sin embargo, no se hallaron armas.

Resaltó que los caficultores del sector reportan pérdidas en sus cosechas por estas acciones, y debido a la extensión de las fincas es difícil vigilar.

Juana Hernández, familiar de una de las víctimas, dijo: “Lo que hicieron con ellos es injusto, porque por la falta de trabajo salen a buscar animales para comer o vender”.

“No es lógico que cuatro personas lleguen a robar café sin llevar ni un tenedor para defenderse, lo más que podían robar eran dos quintales, y no podían cargarlos hasta su casa, que está a cuatro kilómetros”, resaltó.