Migrantes

Dos niños guatemaltecos consiguen asilo en EE.UU. pero hay 10 mil detenidos por ICE

Los hermanos Pocop viajaron solos a Estados Unidos para reencontrarse con su madre, tres años después lograron conseguir asilo político en ese país, mientras más de 10 mil menores guatemaltecos están detenidos en los centros del Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) . 

Por EFE y Roni Pocón

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EE.UU. Guatemala ICE Migrantes
Hermanos guatemaltecos celebran haber conseguido asilo en EE.UU. tras años de vivir con temor de ser deportados. (Foto Prensa Libre: EFE)
Hermanos guatemaltecos celebran haber conseguido asilo en EE.UU. tras años de vivir con temor de ser deportados. (Foto Prensa Libre: EFE)

Tenían tan solo 8 y 9 años, José y Arleth Pocop, dos niños guatemaltecos, quienes en el 2014 formaron parte de la ola masiva de menores migrantes no acompañados que buscaron llegar a Estados Unidos.

Cruzaron ilegalmente la frontera de Estados Unidos a través del río Bravo en el cual muchos han muerto al intentar atravesarlo.

Los menores, ahora tienen 11 y 12 años, y según contó a Efe Vanesa Pineda, madre de los niños, estuvieron un mes en un albergue supervisado por ICE antes de que pasaran a su cuidado. Pineda contó que de inmediato solicitó el asilo para sus hijos por el abuso doméstico al que fueron sometidos en la casa de su exsuegra en Guatemala.

“Haber ganado el asilo político me pone muy feliz porque ahora no tengo temor de andar en las calles y que me mire una policía de ICE, ya no me va dar miedo. Yo me sentía muy aterrada de salir a la calle con mi mamá, porque sentía que me podían volver a agarrar y meterme en esa como hielera que tenían ahí”, dijo la pequeña Arleth a Efe.

Los hermanos Pocop se han destacado en matemáticas y lectura, y en menos de tres años aprendieron a hablar inglés. (Foto Prensa Libre: EFE)
Los hermanos Pocop se han destacado en matemáticas y lectura, y en menos de tres años aprendieron a hablar inglés. (Foto Prensa Libre: EFE)

Los hermanos  Pocop, que ahora viven en Los Ángeles, emigraron de Escuintla durante la oleada de menores centroamericanos que junto a niños mexicanos totalizaron en 2014 una cifra récord de 68 mil 541 detenidos por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza  (CBP, en inglés) .

“Yo me sentía aterrorizado, porque pensaba que inmigración me iba a detener y que me iba a llevar para Guatemala y ya no iba a ver a mi mamá otra vez” , declaró José a Efe.

El menor ya ganó reconocimientos escolares en matemáticas y lectura, de igual manera su hermana por asistencia perfecta.

Ambos ya hablan inglés y por ello no necesitaron intérprete en entrevista final con un oficial de inmigración.

Su madre, de 31 años, emigró en 2012 en busca de un empleo para proveer de un mejor futuro a sus hijos, a quienes dejó en casa de la exsuegra.

Señala que la decisión de traerlos con una mujer “coyote”  fue por la inseguridad en Guatemala y porque sentía que no les “estaban dando una buena vida”.

“Mis hijos se mantenían mucho en la calle, no me les daban de comer, me los trataban mal”, dijo la madre, que aseveró que sus “temores”  eran de que “se fueran a perder, que agarraran vicios, que se fueran a la droga, pandillas o que se volvieran unos asaltantes”.

El abogado de los menores, Eric Price, dijo que pese al éxito de este caso, le preocupan otros jóvenes que carecen de ayuda legal y están expuestos a la deportación pese a la gran posibilidad que tendrían de lograr un asilo.

José y Arleth Pocop viven ahora con su madre en California. (Foto Prensa Libre: EFE)
José y Arleth Pocop viven ahora con su madre en California. (Foto Prensa Libre: EFE)

Los niños “tienen muy buenas oportunidades de obtener un estatus migratorio legal, pero es bien difícil proveer ayuda legal cuando ya han sido deportados”, dijo Price, quien fue asistente del consejo principal del Departamento de Seguridad Nacional  (DHS).

“Muchas personas son removidas inapropiadamente, prácticamente los atropellamos, porque sus casos no son presentados rápidamente”, alertó Price, quien dice que de cada 100 casos resuelve con éxito 75.

Según cifras del DHS de 2016, al final de la presidencia de Barack Obama, las aprehensiones en el país fueron 530 mil 250, de las cuales terminaron deportadas 450 mil 954 personas, cifra que proyecta superar en 2017 su sucesor, el presidente Donald Trump.

En el actual año fiscal, que comenzó el 1 de octubre de 2016, han sido detenidos 31 mil 96 niños hasta los 17 años sin acompañantes, la mayoría centroamericanos, según la Patrulla Fronteriza en el sur del país.

Guatemala con 10 mil 447 menores en centros de detención de ICE, en los primeros 8 meses del periodo fiscal 2017, es el país que encabeza la lista por el clima de violencia de pandillas, seguido por El Salvador  con 8 mil cinco, Honduras con 6 mil 236 y México con 5 mil 915.