Migrantes

Hispanos que buscan acogerse a programas migratorio son víctimas de fraude

Esta es una época de confusión para inmigrantes interesados en acogerse a programas de alivio migratorio que han sido anunciados por Estados Unidos pero que aún no han entrado en vigencia y que, por lo tanto, hacen de muchos hispanos víctimas fáciles de fraude migratorio.

Por Nueva York/AP

Jowhar Karim —segunda-izq—, originaria de Afganistán, posa para una foto de familia y su nuevo certificado de ciudadanía DE EE.UU. (Foto PrensaLibre:AFP).
Jowhar Karim —segunda-izq—, originaria de Afganistán, posa para una foto de familia y su nuevo certificado de ciudadanía DE EE.UU. (Foto PrensaLibre:AFP).

Expertos de grupos como Caridades Católicas o la Coalición de Inmigrantes de Nueva York han hecho llamados en las últimas semanas para asegurar que inmigrantes que quieren acogerse a los programas anunciados por el presidente Barack Obama no sean engañados por personas que se hacen pasar por abogados y prometen tramitar papeleo cuando en realidad ese alivio migratorio no existe aún.

Los programas — para algunos jóvenes y padres de ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes — han quedado temporalmente congelados tras una orden judicial.

“Es importante saber que esta forma de alivio migratorio no está disponible para todo el mundo” , dijo Tharappel.

El gobierno lucha contra la orden en una corte de apelaciones.

Debido a la confusión actual, hay más anuncios sobre servicios migratorios fraudulentos y muchos inmigrantes tienen conceptos erróneos sobre las actuales leyes de inmigración, aseguran abogados como Maryann Tharappel, del New York Legal Assistance Group, un grupo que ofrece servicios legales a personas de bajos recursos.

Las ideas equivocadas de los inmigrantes son muchas, pero las siguientes son las más comunes, aseguraron los expertos en entrevistas con The Associated Press.

—La llamada “tarjeta de residencia de los 10 años” no se otorga a cualquier inmigrante que lleva más de una década en ese país y tiene hijos nacidos en Estados Unidos. Sólo es apta para personas que cumplen esas condiciones y que además están en proceso de deportación.

“Es importante saber que esta forma de alivio migratorio no está disponible para todo el mundo” , dijo Tharappel.

— Otro error común es pensar que un arresto en el pasado por posesión de ciertos narcóticos o por conducir sin licencia excluye automáticamente a un inmigrante de solicitar algún programa de alivio migratorio.

Incluso si alguien se ha declarado culpable de algún delito, según las circunstancias del caso puede haber posibilidades de solicitar un cambio de estatus migratorio al gobierno, señalan los expertos.

—Haber cruzado ilegalmente la frontera y después haberse casado con un ciudadano o ciudadana estadounidense no resolverá en muchos casos el estatus migratorio de uno, aclara también Tharappel.

—El llamado visado U, para víctimas de delitos que han sufrido abuso mental o físico, está disponible para muchos inmigrantes que simplemente no saben de su existencia, dijo la experta.

“La ciudadanía es la única protección contra la deportación. Los residentes legales pueden ser deportados si cometen un delito“, expresó Rodríguez.

—Un ciudadano estadounidense que solicita la residencia permanente para un hermano o hermana no entra en un proceso rápido. El trámite puede llegar a tomar 15 años.

—Llevar mucho tiempo en Estados Unidos sin cometer ningún crimen no significa de forma automática que habrá alivio migratorio. Según los expertos, se debe cumplir con ciertos requisitos para calificar para alguna forma de alivio.

-Ciudadanía única protección-

Los residentes legales deben convertirse en ciudadanos de Estados Unidos porque es la única manera que tienen de protegerse de una eventual deportación.

Es lo que opinaron expertos y activistas, quienes enumeraron una serie de beneficios del proceso de naturalización para los inmigrantes, entre ellos el derecho a votar y a postularse para un empleo estatal, la posibilidad de viajar sin tener que fijarse cuántos días pasan afuera del país, y el acceso a créditos y programas de servicios sociales y de salud.

“La ciudadanía es la única protección contra la deportación. Los residentes legales pueden ser deportados si cometen un delito“, expresó María Rodríguez, directora de la Coalición de Inmigrantes de la Florida.

Los ingresos de una persona pueden subir al menos un 8% cuando se convierte en ciudadana estadounidense, y además acceder a contratos con organismos públicos, y una mejor educación, indicaron los panelistas.

“Es un tremendo refuerzo para nuestra economía“, consideró Rodríguez.

Para poder solicitar la ciudadanía, un inmigrante de más de 18 años debe haber sido residente legal por al menos cinco años, o por tres años si está casado con un ciudadano estadounidense, no haber cometido un delito, y leer, escribir y hablar inglés básico.

“Mucha gente tiene mucho miedo de ir a la oficina de inmigración y responder las preguntas frente a un funcionario de inmigración“, explicó Evgeniya Nechyparenka.

Después de presentar la solicitud y de haber sido sometido a una verificación de antecedentes, el solicitante debe tomar un examen cívico y otro de inglés.

El trámite, sin embargo, puede ser aterrador para algunos residentes legales, sobre todo para quienes que no hablan bien el inglés o que en algún momento pueden haber permanecido ilegalmente en el país, dijeron los expertos en una mesa redonda realizada en la Arquidiócesis de Miami.

“Mucha gente tiene mucho miedo de ir a la oficina de inmigración y responder las preguntas frente a un funcionario de inmigración“, explicó Evgeniya Nechyparenka, quien trabaja ayudando a inmigrantes en el Comité de Rescate Internacional de Miami.

Dijo que su organización cuenta con personal que asesora gratuitamente a los inmigrantes desde el principio del proceso, para que superen los temores y puedan convertirse en ciudadanos.

Otros de los obstáculos que pueden menguar los deseos de los residentes legales de convertirse en ciudadanos es el costo del trámite: el formulario para iniciar el proceso cuesta unos US$680 por persona.

Existen, sin embargo, excepciones para las personas de escasos recursos que no pueden abonarlo, y los expertos del Comité, los Servicios Católicos Legales de la Arquidiócesis y la Coalición de Inmigrantes de la Florida dijeron que ofrecen asesoramiento.

En todo ese país unos 8.8 millones de residentes legales estarían en condiciones de hacerse ciudadanos, pero menos de un millón se naturaliza cada año, de acuerdo con la Campaña de los Nuevos Estadounidenses, que ha contribuido a completar las solicitudes de ciudadanía de 145 mil en los últimos cuatro años.