Migrantes

“La verdad, todavía no estaba listo para irme”

Para este jueves estaba previsto que el guatemalteco Luis Barrios fuera deportado desde Estados Unidos; sin embargo, recibió la noticia de que las autoridades migratorias le dieron un indulto de 30 días para reabrir su expediente.

Por Geldi Muñoz Palala / Guatemala

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El guatemalteco Luis Barrios, junto a su esposa, Dora, y sus hijos Léster, de 16 años, y las gemelas Sindy y Gabriela, de 11, en su casa en Derby. (Christian Abraham / Hearst Connecticut Media)
El guatemalteco Luis Barrios, junto a su esposa, Dora, y sus hijos Léster, de 16 años, y las gemelas Sindy y Gabriela, de 11, en su casa en Derby. (Christian Abraham / Hearst Connecticut Media)

Barrios, de 51 años, migró hace 25  a Estados Unidos. Ahora vive en Derby, Connecticut, con su esposa, Dora, y sus cuatro hijos: Jesica, 19; Léster, 16, y las gemelas Sindy y Gabriela, 11, todos ciudadanos estadounidenses.

El connacional fue detenido en el 2011 por llevar una luz trasera del automóvil quebrada, pero las autoridades le aplicaron la orden de deportación luego de que el presidente Donald Trump asumió el poder en enero y estableció como prioridad el cumplimiento de las leyes migratorias.

La medida fue aplicada a pesar de que Barrios no tiene antecedentes criminales, lo que derivó en que varias personas se pronunciaran a su favor en marchas, en las cuales incluso hubo detenidos.

Con esperanza

Horas antes de que Barrios recibiera la noticia de que le daban un indulto, Prensa Libre logró comunicarse con él vía telefónica y manifestó que mantenía la esperanza de quedarse.

“Probablemente al final del día me llamen. Hasta el momento no ha habido nada. Si en caso ya no hay respuesta tendría que estar mañana —hoy— en Guatemala”, afirmó.

Agregó: “Yo confío mucho en Dios, en que Él está obrando en mi caso, y hay muchas peticiones adentro, hay muchas personas tratando de ayudarme, pero las leyes han cambiado, aunque esa es mi esperanza, que haya una oportunidad”.

Barrios salió de Guatemala en 1992, en medio de   amenazas,  por la violencia en el país.

Siempre con la esperanza de recibir una buena noticia,  durante la mañana de ayer  aprovechó para resolver asuntos pendientes en caso de que fuera deportado.

Comentó que por la tarde tenía previsto reunirse con familiares y amigos, para compartir.

“Puede  que  no me den la noticia —de quedarse— en este día, sino hasta la hora que ellos decidan, incluso puede ser cuando  ya  esté en el aeropuerto. Así sucede a veces. Hay que confiar en Dios”, afirmó.

El afectado, quien trabaja para una empresa de mantenimiento y limpieza de sistemas sépticos, debía salir deportado de Nueva York a Guatemala hoy.

De la zona 5

“Lo que es familia, familia... mis padres ya  fallecieron. Hay tíos allá, pero  tengo mucho tiempo de no verlos. Muchas veces uno ya no tiene comunicación. Sí tengo unas primas por parte de mi papá”, sostuvo cuando se le preguntó si tiene parientes en Guatemala.

Refirió que vivió en la zona 5 capitalina, pero  desde que se fue del país, hace 25 años, nunca regresó.

Su esposa, Dora, también es guatemalteca. Ella es originaria de San Marcos, y  a corta edad perdió a su padres. La única hermana que tiene vive  en Estados Unidos.

Al preguntarle cómo afectaría su deportación a la familia, Barrios señaló: “Es complicado porque solo yo trabajo ahora. Se nos destruye la vida que llevamos, porque no sé lo que va a pasar. Siempre hay personas que lo apoyan a uno, ¿pero cuánto tiempo lo podrán apoyar a uno? A saber. Es difícil por toda esta situación, pero esperamos que salga bien”.

“He hablado con quien era mi cuñado. Él es el que me va a ayudar en caso que yo regrese, porque con él es  que tengo más contacto. Era esposo de mi hermana, que ya falleció”, aseguró antes de saber que se quedaría un tiempo más en EE. UU.

Gran noticia

Alrededor de las 5 de la tarde de ayer, varias personas, entre ellas miembros de Unidad Latina en Acción —agrupación multiétnica que defiende los derechos humanos de los inmigrantes y los trabajadores de New Haven, Connecticut y las comunidades cercanas—  organizaron una vigilia. Fue entonces cuando Barrios recibió la noticia del indulto del senador demócrata Richard Blumenthal.

Prensa Libre lo contactó de nuevo  y esta vez comentó que antes de dar una entrevista a un medio local recibió una llamada en la que le indicaron que tiene un plazo de 30 días, durante  el cual revisarán su caso, y luego le avisaron a su abogada, Erin O’Neill.

“Estos  30 días es una esperanza que nos dejaron. Dios es grande y yo, la verdad, todavía no estaba listo para irme”, resaltó Barrios.

Agregó que le informaron que las autoridades encontraron  errores y que por ello  reabrirán su caso durante ese tiempo, y que  podría llegar a una corte.

“Espero en Dios que eso sea para bien. Si ellos decidieron dejarme es porque realmente ven que hay algunos errores: creo que algo mejor viene”, expuso.