Política

Pérez intenta cerrar filas en el Ejército

El presidente Otto Pérez Molina aseguró ayer el apoyo del Ejército, al pedirles a los comandantes que respeten los “debidos procesos”, en medio de la crisis de credibilidad que afronta el Gobierno tras haber sido revelados varios escándalos de corrupción.

Por Geovanni Contreras

Pérez Molina habla ante los comandantes regionales y territoriales, así como otros jefes y directores, en el Ministerio de la Defensa.
Pérez Molina habla ante los comandantes regionales y territoriales, así como otros jefes y directores, en el Ministerio de la Defensa.

La cita, programada desde hace más de un mes, se efectuó en el Ministerio de la Defensa, con la presencia de 84 comandantes de brigada, jefes y directores de varias dependencias, así como el alto mando del Ejército.

Durante unos cinco minutos, la Prensa tuvo acceso a la reunión, en el momento en que el mandatario agradecía a los comandantes por el apoyo a la seguridad ciudadana y en la atención de emergencias por desastres.

Además, Pérez Molina los alertó de la canícula que se extenderá por un mes y que ameritará su colaboración en la distribución de alimentos y en más emergencias que podrían surgir por la lluvia posterior al fenómeno natural.

Sin embargo, cuando comenzaba a hablar sobre los ascensos que se dan cada medio año, se les pidió a los medios de comunicación que abandonaran el auditorio.

Llamado

El gobernante informó después, en la conferencia de prensa, que aprovechó para hablar de la coyuntura del país y actualizar a los jefes militares sobre la situación.

“Pedirles, como lo hemos pedido en todos lados, que se respeten los debidos procesos, el fortalecimiento de la institucionalidad del país y que es algo que el Ejército por años ha hecho. Es una visión diferente a que antes los políticos iban a tocar las puertas de los cuarteles, y hoy eso, afortunadamente, es parte de la historia del país”, explicó Pérez Molina respecto de sus peticiones.

El ministro de la Defensa, Manuel López Ambrosio, hizo ver que el Ejército de Guatemala ha avanzado y que existe otra mentalidad en cuanto al apoyo a la institucionalidad.

“No nos vamos a prestar en ningún momento a ningún rompimiento institucional. Vamos a seguir fieles a la Constitución, a los guatemaltecos, y no nos vamos a prestar a ningún tipo de acción que no vaya en la línea con las leyes del país”, aseguró el ministro.

López Ambrosio indicó que el 31 de julio termina su tiempo de servicio en la institución armada —33 años—.

El gobernante afirmó que la reunión no se efectuó específicamente para hablar del tema, sino de la reconstrucción tras los terremotos, la seguridad ciudadana y prepararse para emergencias que puedan darse.

También se recordó que el Ejército de Guatemala es una de las instituciones que gozan de más confianza entre la población.

En la Encuesta Libre publicada en mayo último, el nivel de confianza hacia la institución castrense era del 51 por ciento.

Se distancia

Pérez Molina se desligó ayer de las acciones que pueda implementar el Partido Patriota (PP), cuyos dirigentes se reunieron el jueves para hablar, entre otros temas, de cómo movilizar gente para que apoye al presidente.

En la cita se afirma que participó la ex vicepresidenta Roxana Baldetti.

“El partido es una institución con personalidad y con la libertad. No estoy informado de las actividades del partido”, dijo el mandatario, sin referirse a la amenaza de una movilización a su favor.

La situación hizo recordar al Frente Republicano Guatemalteco y sus amenazas de movilización que terminaron en el Jueves Negro.

El gobernante dijo hace un par de semanas que rechazó la intención de sectores de la provincia de manifestar en la capital, en su apoyo.