Pobladores viven drama para conseguir agua en El Sibalón

Vecinos del caserío El Sibalón, La Pasadita, a unos 40 kilómetros del área urbana de San Andrés, Petén, viven a diario un drama debido a que carecen de agua entubada, y para satisfacer sus necesidades tienen que abastecerse en estanques contaminados lejanos a su comunidad.

Por Rigoberto Escobar / San Andrés

Familia se abastece de agua en un estanque artificial en San Andrés, Petén. (Foto Prensa Libre: Rigoberto Escobar)
Familia se abastece de agua en un estanque artificial en San Andrés, Petén. (Foto Prensa Libre: Rigoberto Escobar)

Wálter Estrada, vecino de la referida comunidad relata que la falta de agua les afecta desde hace muchos años, por lo que tienen que buscar dónde abastecerse para su consumo diario.

Agregó que la situación es preocupante, pues algunos de los estanques donde consiguen el líquido son utilizados por animales para beber y están contaminados.

Estrada añadió que los vecinos de su comunidad tienen que caminar más de un kilómetro para lavar ropa, bañarse y recoger agua para beber.

Residentes de El Sibalón dijeron que la mayoría de hogares carecen de agua entubada, por lo que piden a las autoridades locales que agilicen proyectos para beneficio de la población.





Crisis por el agua

Pobladores de las comunidades El Caoba, El Capulinar y El Porvenir, en la ruta que conduce al Parque Nacional Tikal, en Flores, han manifestado que el servicio de agua entubada ha sido suspendido desde hace tres días, por lo que temen la propagación de enfermedades.

Además, en los barrios El Porvenir, San Francisco, Las Joyas, El Centro y Las Delicias, en la zona urbana de Poptún, también se reportan problemas con el servicio de agua entubada, donde pobladores aseguran que tienen que almacenar agua pues les llega cada dos días.

Escasez agobia a miles

Miles de pobladores de Coatepeque, Quetzaltenango; Huehuetenango, Retalhuleu, Chimaltenango, Jalapa, Jutiapa,    Chiquimula, Quiché, San Marcos y El Progreso   se quejan de escasez de agua entubada, la cual se ha agudizado    en las últimas semanas, en la mayoría de  casos por la  sequía que afecta los manantiales.

Antonio Lorenzo, líder comunitario de la aldea San Rafael Pacayá 2, de Coatepeque, indicó que cada año la sequía afecta la distribución del líquido en ese municipio y añadió que son unas 20 mil familias las afectadas.

“La temporada de verano afecta  el caudal del río y disminuye el líquido en los pozos que abastecen a la población”,  comentó   Carmen de la Peña, vecina.

Carlos Cordón, agricultor, indicó  que  el ganado también ha resultado afectado por la sequía, pues el pasto se secó y no tienen como alimentarlo.





Afectados del área urbana de   Sanarate, El Progreso, comentaron    que   se han secado los nacimientos, y las autoridades   no les han brindado una solución.

“Desde hace dos semanas empeoró la situación, pues  los pozos se   secaron y el caudal de los ríos  bajó”, se quejó la vecina   Rosa María Meda.

Añadió que atraviesan una situación difícil, porque     su familia y ella padecen dolencias estomacales y de la piel.

En Huehuetenango,   unos 35 mil pobladores que viven en las partes altas   no cuentan con servicio de agua entubada, y las autoridades   atribuyen el problema a la falta de lluvia.

“Cada verano el problema se agudiza   porque los pozos artesanales se secan y no tenemos de donde abastecernos”, manifestó Marta Rosales, vecina de la colonia La Joya.