Política

Ayuda privilegiará lucha anticorrupción

Como muchos chapines en Guatemala y en el exterior, yo estaba sorprendida y francamente consternada por la decisión del presidente Morales al declarar a Iván Velásquez non grato en el país.  Esta decisión no es solo un retroceso en el progreso logrado contra la corrupción, sino  también demora la justicia en importantes investigaciones que están en curso y tendrá repercusiones duraderas para el futuro de Guatemala, lo que pone en riesgo millones de dólares en asistencia.

Por Norma Torres* / EE. UU.

En marzo pasado, integrantes de la Cámara de Representantes –entre ellos Norma Torres, primera a la izquierda–, mostraron apoyo a Iván Velásquez, comisionado de Cicig y Thelma Aldana, fiscal general en una visita a Washington.
En marzo pasado, integrantes de la Cámara de Representantes –entre ellos Norma Torres, primera a la izquierda–, mostraron apoyo a Iván Velásquez, comisionado de Cicig y Thelma Aldana, fiscal general en una visita a Washington.

Cuando llegué a Washington en el 2015 como la primera congresista de origen guatemalteco estaba comprometida a encontrar maneras de mejorar la situación en los países del Triángulo Norte, Guatemala, Honduras y El Salvador, especialmente después de la trágica crisis de niños migrantes del 2014.  Ese era un momento en el cual el congreso de los Estados Unidos se encontraba discutiendo la aprobación de un paquete de $750 millones en ayuda para Centroamérica. Yo establecí un grupo bipartidista en el Congreso, llamado el Caucus de Asuntos Centroamericanos, para brindarle más atención a la región y examinar cómo los Estados Unidos pudiera ayudar a mejorar las condiciones.

Muchos en Washington dudaban de la prudencia de proporcionar un paquete de ayuda para América Central tan grande. Pensaban que los gobiernos eran muy corruptos y los problemas demasiado desafiantes.  Pero la “primavera chapina” del 2015 les dio un rayo de esperanza. Muchos de nosotros estábamos profundamente conmovidos por el hecho de que tantos guatemaltecos –jóvenes, comerciantes, personas de diversas afiliaciones políticas– se hayan unido en contra de la corrupción y en defensa del estado de Derecho.  Nos impresionó cómo la Cicig y el Ministerio Público jugaron un papel tan importante en apoyar al pueblo guatemalteco y a la primavera chapina y cómo continuaron el progreso que habían logrado contra la corrupción.  Nos impresionó el liderazgo valiente de Iván Velásquez, de la Cicig, y de Thelma Aldana, del Ministerio Público.

Jimmy Morales fue elegido porque el pueblo guatemalteco quería un cambio. En su toma de posesión en el 2015, el presidente les pidió a los guatemaltecos que se unieran a él en su promesa de combatir la corrupción. Al declarar a Iván Velásquez persona non grata, él ha traicionado esa promesa. No hay duda de que esta acción traerá consecuencias perjudiciales en Guatemala, pero también en Washington, donde será más difícil abogar  por apoyo financiero adicional para el país.

A finales de 2015, el congreso estadounidense aprobó un generoso paquete de ayuda para apoyar el Plan Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte. Aprobamos un segundo tramo de fondos esta primavera y la semana que viene el Congreso estará debatiendo un nuevo proyecto de ley de asignaciones que incluye un tercer paquete de financiamiento para Centroamérica. Los avances  en Guatemala y el trabajo de la Cicig han ayudado a mantener el apoyo bipartidista para la ayuda de Estados Unidos a Centroamérica, de tal manera que en mayo de este año la Cámara de Representantes aprobó por unanimidad una resolución reafirmando el apoyo a la Cicig y la lucha contra la corrupción en la región.

No es ningún secreto que el clima político en Washington está difícil y el presidente Trump ha abogado por recortes en el Departamento de Estado y hacia la ayuda internacional. A pesar de estos desafíos, continúa el apoyo bipartidista para seguir con los esfuerzos para mejorar el estado de Derecho, la seguridad y el desarrollo económico en Guatemala. Sin embargo, esta asistencia está y continuará  ligada a las garantías de que el Gobierno esté haciendo su parte para combatir la corrupción que ha plagado el país por tanto tiempo. Como miembro del congreso de los Estados Unidos, no puedo justificar arriesgar el dinero de los residentes que yo represento, si el gobierno de Guatemala no está dispuesto a asumir su responsabilidad en combatir la corrupción.

Uno de los grandes héroes de la historia americana, Martin Luther King, Jr., dijo que “el arco moral del universo es largo, pero tiende hacia la justicia”. El presidente Barack Obama usaba esa frase frecuentemente para recordarles a los americanos del progreso que hemos logrado, a pesar de los obstáculos en nuestro camino.

A pesar de todos los retos que Guatemala y Estados Unidos enfrentan hoy en día, sigo creyendo que el Dr. King tenía razón, así que yo, por mi parte, seguiré brindándoles mi apoyo a todos los que en Guatemala  siguen luchando contra la corrupción y trabajando para un futuro mejor para la próxima generación. "Espero que Morales cambie de rumbo y haga lo mismo. Las consecuencias son demasiado grandes si no.

*Apoyo a Guatemala  

  • Norma Torres es la primera congresista demócrata estadounidense de origen guatemalteco.
  • Nació en Escuintla  en 1965.  Representa al distrito 35 del Estado de California.
  • Es miembro del Subcomité del Hemisferio Occidental del Comité de Relaciones Exteriores en la Cámara de Representantes de Estados Unidos.
  • Es   la fundadora  y copresidenta del Caucus de Asuntos Centroamericanos.