Política

Consulta popular podría aplazarse por crisis política

El TSE analiza la fecha en que se convocará a la consulta popular por el diferendo territorial con Belice, mientras, politólogos piden que se prioricen las reformas constitucionales.

Por Carlos Álvarez

En la consulta popular se le preguntará a la población si está de acuerdo con que el conflicto territorial con Belice sea dilucidado por la Corte Internacional de Justicia (CIJ), para que sea esta la que determine los límites de cada país.
En la consulta popular se le preguntará a la población si está de acuerdo con que el conflicto territorial con Belice sea dilucidado por la Corte Internacional de Justicia (CIJ), para que sea esta la que determine los límites de cada país.

Mijangos destacó que “hay muchas cosas que están en el ambiente nacional” y se refirió al proceso de antejuicio contra el presidente Jimmy Morales, que ahora se conoce en el Congreso.

La presidenta del TSE asegura que no se tiene una fecha para efectuar la consulta popular y es un tema que se discute entre los magistrados antes de lanzar la convocatoria. “Naturalmente observamos con cuidado todos los aspectos de la coyuntura”, aseveró Mijangos.

Expertos en política consideran que la crisis que atraviesa el Gobierno podría afectar el correcto desarrollo de la consulta popular, pues en este momento no sería una prioridad.

Argumentan que las autoridades deberían trabajar en las reformas constitucionales al sector justicia, pues estas ayudarían a dar certeza a todo el país y que el TSE se adapte bien a las reformas electorales que fueron aprobadas el año pasado para fortalecerse, de cara a un año preelectoral.

Análisis

millones tiene asignado el TSE para la consulta popular.

Édgar Pereira, del Instituto Centroamericano de Estudios para la Democracia Social (Incedes), considera que toda la coyuntura nacional “sí afecta el desarrollo de la consulta”.

Agregó que los temas actuales tienen incidencia sobre la sociedad y los sucesos afectan en los actores sociales del país.

“Son situaciones que no están resueltas, la coyuntura no se resolverá mañana, todo esto necesita tiempo”, precisó Pereira.

El experto indicó que otra situación que afecta es que en el país “hace falta mucho trabajo para formar ciudadanía”, lo cual calificó como un gran desafío para el Tribunal.

“Hay muchas cosas haciendo ruido alrededor de la consulta. Quizás por eso los magistrados esperan que algunas cosas se resuelvan antes de definir una fecha para la consulta”, aseveró el experto.

“En el 2015 también vivimos una coyuntura similar e incluso hubo una campaña para que no hubiera elecciones, pero convocamos, se hicieron elecciones y el resultado fue más bien histórico”.

María Eugenia Mijangos, presidenta del TSE

Considera que no dar información de forma rápida sobre cuándo será programada la consulta sería visto como una forma de retardar el proceso.

La politóloga Geidy De Mata coincidió con Pereira, y agregó que la prioridad número uno del país no es el caso Belice, pero sí pueden ser las reformas constitucionales.

“Puede ser que la crisis política que estamos afrontando en este momento desemboque en la necesidad de fortalecer la administración de Justicia e impulsar las reformas constitucionales”, señaló la politóloga.

De Mata señaló que otra situación que afecta al proceso del referendo fue el cambio de canciller. “Él —Carlos Raúl Morales, excanciller— venía liderando este proceso dentro del Gobierno, pero está claro que esto no es la prioridad, sino el fortalecimiento institucional”, señaló.

La experta opina que esta situación hace que el proceso de referendo con Belice pase a un segundo plano “por el simple hecho de que hay otros temas más urgentes de abordar por la inestabilidad política que vive Guatemala”.

Rubén Hidalgo, director del Instituto Centroamericano de Estudios Políticos (Incep), destacó que al ser la consulta un mandato, es una obligación que el TSE no puede eludir, por lo que debe efectuarla, pero razonó que la “consulta viene a recargar las responsabilidades del Tribunal”.

Señaló que el TSE aún trata de adaptarse a los cambios hechos a la Ley Electoral y el próximo año se está de cara a un nuevo proceso, lo que recarga funciones.

“Encontraríamos a un Tribunal que aún está buscando asimilar y discutir internamente cómo debe de estructurarse para responder de la forma más correcta a la verificación e implementación de un proceso eficiente y apegado a la ley. Hablamos de un escenario del próximo año donde además de una consulta popular tiene que empezar a vigilar el desarrollo electoral de cara al 2019”, precisó.