Política

Datos respaldarían la versión de Juan Carlos Monzón

Según Monzón el Partido Patriota era débil en cinco departamentos. Datos indican que en la segunda vuelta se revirtió la tendencia de participación.

Por Carlos Álvarez

Juan Carlos Monzón Rojas, exsecretario privado de la Vicepresidencia. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Juan Carlos Monzón Rojas, exsecretario privado de la Vicepresidencia. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Juan Carlos Monzón, quien fue secretario privado de Roxana Baldetti, reveló que hubo sabotaje del Partido Patriota (PP) en el balotaje de la elección en el 2011 en cinco distritos, situación que confirmarían las cifras oficiales de los comicios. 

En la segunda vuelta electoral, el PP habría pagado al menos Q5 millones a líderes comunitarios  para evitar que   movilizaran a beneficiarios de programas sociales, pues  suponían que votarían en su contra.

En la declaración que Monzón realizó al Ministerio Público, y que será utilizada como anticipo de prueba en el caso Cooptación del Estado, aseguró que los pagos se realizaron en Alta Verapaz, Huehuetenango, Quiché, San Marcos y Quetzaltenango, porque en ellos los patriotistas “estaban mal”.

Los datos del Tribunal Supremo Electoral (TSE), analizados por Prensa Libre, confirman que allí  Libertad Democrática Renovada (Líder), rival del  PP en la segunda vuelta, obtuvo 87 mil 822 votos  de ventaja y ganó en cuatro de los cinco territorios.

Según las estadísticas del Padrón Electoral del TSE, al 11 de junio del 2011 los cinco departamentos  tenían 2 millones 286 mil 171 personas empadronadas; es decir, el 31.14 por ciento del total del padrón electoral, que era de 7 millones 340 mil 841.

Ninguno de los cinco distritos tenía menos de 490 mil empadronados y la participación en ellos en la primera vuelta en promedio fue de 69.15 por ciento, superior al 68.86 por ciento del promedio nacional.

Debilidad

Monzón aseguró que el PP sabía que era débil en esos territorios, por ello habría planeado una estrategia basada en la compra de voluntades.

Una muestra de ello es que los datos del TSE revelan que de las 123 alcaldías disputadas en los cinco departamentos en el  2011,  la Unidad Nacional de la Esperanza logró 51, el 41.46 por ciento.

El PP logró 39 y las restantes 33 alcaldías se repartieron entre nueve partidos políticos y cinco comités cívicos. Según Monzón, esto motivó a dirigentes del  PP a pagar no  menos de  Q5 millones  a líderes comunitarios.

En esos cinco distritos y en la segunda vuelta, Líder obtuvo el 34.44 por ciento del total de votos válidos a su favor.

Resaltan los datos del abstencionismo. A escala nacional la participación fue de 60.64 por ciento, 8.22 puntos abajo de la participación de la primera vuelta; sin embargo, en promedio, en esos distritos llegó a las urnas el 58.13 por ciento de los empadronados, 2.8 puntos menos que a escala nacional. Es decir, la tendencia de la primera vuelta cambió y menos personas votaron.



(Infografía Prensa Libre: Roxana Rojas)
(Infografía Prensa Libre: Roxana Rojas)


Explica el plan

Juan Carlos Monzón, exsecretario de la Vicepresidencia y ahora colaborador eficaz del Ministerio Público, afirmó que cuando se desarrollaba la campaña electoral del 2011, el PP ideó una maniobra para evitar que personas de cinco departamentos fueran a votar, porque supuestamente no tenían buena aceptación en ellos.

Monzón aseguró que una semana antes de la segunda vuelta del 2011, Roxana Baldetti  le encomendó una actividad “bastante arriesgada”.

Debía ubicar y concertar citas con “las personas que tenían el control de la distribución de la Bolsa Solidaria” para luego hacerles un ofrecimiento económico para que  evitaran que los beneficiarios se movilizaran a votar.

Según el colaborador eficaz, el partido destinó entre “cinco o seis millones de quetzales” para el pago a líderes que impedirían el voto de los beneficiarios de los programas sociales.

Monzón agregó que una mujer llamada Gloria fue quien le ayudó a contactar a líderes de San Marcos, y afirmó que a ese departamento viajó en helicóptero y repartió Q1 millón.

Añadió que un caso particular ocurrió en Alta Verapaz, donde un hombre llamado “Rudy Pereira” lo contactó con una lideresa quien al reunirse con él le pidió US$150 mil para evitar el voto de  beneficiarios.

Le informó a Baldetti sobre ello. “¡A la gran púchica! Bueno, no te preocupés, vení a traerlos a la casa de campaña”, asegura Monzón que le respondió la exvicepresidenta.

Subrayó que en Xela quién los llevó con un líder comunitario “era el hijo del diputado Armando Paniagua”, aunque no recuerda cuánto entregaron en ese lugar.

“En Quiché, por coincidencia cuando aterricé, otro helicóptero llegó al lugar que era de Líder o la UNE. El líder comunitario que nos esperaba no quería salir de una tienda. Cuando el helicóptero se fue salió y le entregué Q300 mil”, relató Monzón.

No fue decisiva

José Carlos Sanabria, de la  Asociación de Investigación y Estudios Sociales, consideró que aunque la estrategia del PP pudo haber influido en los resultados no fue determinante debido a que hay muchas variables para el abstencionismo.

Agregó que en muchos casos las estructuras locales tienen una lealtad  débil.

La politóloga Andrea Morales comentó que el PP utilizó de manera equivocada el padrón electoral.

Aseveró que aunque el documento es público  si se utilizó en función de idear un plan para debilitar a un contrincante político demuestra mala fe y que a la organización  no le importaba el bienestar de la población.