Política

Tránsfugas se acomodan a cuatro días de la restricción

Los problemas que ha afrontado la bancada oficialista en los últimos días no han sido un disuasivo para que los tránsfugas se sumen a ese bloque. Ayer, tres  diputados decidieron adherirse al Frente de Convergencia Nacional (FCN-Nación).

Por Jessica Gramajo

Los diputados Julio César Longo, José de la Cruz Cotzal Mijangos y Oliverio García Rodas, cambiaron de bancadas. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
Los diputados Julio César Longo, José de la Cruz Cotzal Mijangos y Oliverio García Rodas, cambiaron de bancadas. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

La bancada de gobierno se convirtió hasta ayer en la más grande, con 35 congresistas, con lo que dejó atrás a la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), que por ser  mayoritaria había tomado la batuta del Congreso desde que empezó la legislatura.

Se prevé que FCN-Nación  sume más congresistas, pues se sabe que habrá negociaciones durante el fin de semana. Aunque el jefe de esa bancada    ha evitado dar declaraciones, desde que  ese bloque abrió la puerta   nunca negó que su intención fuera sumar diputados “sin importar perfiles”.

La bancada Alianza Ciudadana (AC) es la que está en mayor riesgo y hasta ahora se sabe que Delia Bac y su hija Eva Monte podrían dejarla para pasar a FCN-Nación. Si eso sucede, el bloque que se integró con disidentes de Libertad Democrática Renovada (Líder) desaparecería, pues no se ajustaría a lo exigido por la ley.

Aunque no están inmunes de la fiebre tránsfuga, las bancadas MR, Todos y UNE, junto con las minoritarias Compromiso, Renovación y Orden (Creo) y Visión con Valores (Viva), habrían hecho un pacto para no “quitarse diputados”, pero en este no se incluyó a FCN-Nación.

Pese a que pierden fuerza, los miembros de la UNE dicen que no están preocupados. “Que se vayan los que se quieran ir. Es mejor   que lo hagan a que estén generando problemas internos”, indicó Carlos Barreda.

Mario Taracena, presidente del Congreso, no descartó que haya más movimientos en estos últimos días, y aseguró que eso no afectará la labor legislativa porque se requieren consensos para  impulsar cualquier iniciativa.

Castigo

De acuerdo con las reformas a la Ley Orgánica del Congreso, los diputados tenían 30 días —sin contar asuetos ni fines de semana— para cambiarse, pero a partir del martes 12 serán sancionados si lo hacen.

El congresista que deje su bancada no podrá sumarse a ninguna otra  hasta el último año de la legislatura.  

“Se convertirá en una especie de diputado recha. No podrá estar en nada y, por lo mismo, nadie lo va a querer”, advirtió Taracena.

Si el legislador presidía alguna comisión de trabajo u ocupaba algún cargo directivo en esta, deberá dejarlo, y el bloque al que pertenecía podrá nombrar a otro. Lo mismo sucedería con los puestos en la Junta Directiva del Congreso.

Amílcar Pop,    diputado de Winaq, manifestó que todo lo que ocurre en el partido oficial en las últimas semanas

es  consecuencia de la impunidad del transfuguismo.

Distribución de fuerzas

La bancada oficial  es ahora la que tiene más integrantes.

  • Hasta ayer,  FCN-Nación sumó 35 diputados.
  • UNE tiene  32 congresistas.
  • El Movimiento  Reformador (MR) queda con 20. Perdió uno, pero ganó otro.
  • Todos tiene  17 diputados.
  • Alianza Ciudadana  quedaría con 13  y se prevé que pierda más.
  • Encuentro por  Guatemala, 7; UCN, 6; Líder, 5; Creo, 5; Viva, 4; Convergencia, 3; PAN, 3; PP, 2; Fuerza, 2; Winaq, 1; Unionista, 1, y URNG, 1.  Queda un independiente.