Política

Ejecutivo hace débil defensa de los soñadores

Guatemala se ha quedado atrás respecto del resto de países de la región en cuanto a las acciones que tomará para apoyar a los soñadores que han quedado en peligro de ser deportados tras la decisión del presidente Donald Trump de cancelar el Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (Daca, en inglés).

Por Henry Estuardo Pocasangre / Guatemala

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Donal trump EE.UU. Migrantes
os soñadores Jairo Reyes y Karen Caudillo lloran al escuchar que el presidente Trump canceló el programa Daca. (Foto Prensa Libre: EFE)
os soñadores Jairo Reyes y Karen Caudillo lloran al escuchar que el presidente Trump canceló el programa Daca. (Foto Prensa Libre: EFE)

Expertos en el tema afirman que el país  no tiene una estrategia para encarar una posible  crisis migratoria  y que   al Ministerio de Relaciones Exteriores le falta capacidad técnica y política, sobre todo tras la destitución de Carlos Raúl Morales, quien se opuso a la fallida expulsión del jefe de la Cicig, dictada por el presidente Jimmy Morales y que fue objetada dentro y fuera el país.

Además, la Comisión Nacional del Migrante se encuentra inoperante por falta de nombramiento de titular.

Con el anuncio del fin del Daca, el martes pasado, El Salvador, Honduras y México anunciaron  el cabildeo con  congresistas y senadores para conseguir apoyo para los migrantes.

Se calcula que en EE. UU. residen 39 mil 257 jóvenes guatemaltecos que fueron aceptados para el programa por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración.

Prensa Libre insistió en obtener una postura  de  la Cancillería y se  informó que hubo una reunión de autoridades, pero no especificaron qué acciones tomarán.

El martes último, en un comunicado, la Cancillería lamentó la decisión de Trump y afirmó  que se han efectuado intercambios con expertos en temas migratorios y grupos de interés para “contar con información valiosa y poder apoyar de mejor manera a nuestros connacionales”.

El documento agrega  que se comunicaron  con “autoridades estadounidenses”, pero sin especificar con quiénes.

Sin estrategia

Úrsula Roldán, coordinadora del área de migraciones del Instituto de Investigaciones y Gerencia Política (Ingep) de la Universidad Rafael Landívar, reconoció que no se tiene una estrategia para atender a migrantes, a diferencia de otros países.

“Tenemos una debilidad, porque el ministro anterior tenía mejores relaciones, pero con la situación actual, el Gobierno se siente amenazado”, expresó.  De hecho, hay un desgaste del Gobierno, pues Estados Unidos fue uno de los países que deploró la declaratoria de no grato contra el jefe de la Cicig.

La experta en migración considera que el actuar en defensa de los migrantes era débil antes de la cancelación del Daca, y ahora  lo es  más, debido a  la poca  credibilidad.

Expertos creen que el país no está preparado, la Cancillería es débil y hay poca credibilidad del Gobierno de Morales en EE. UU.

“Es lamentable que el Gobierno siga viendo a los migrantes como botín electoral y de remesas”, enfatizó Roldán. De hecho, Jimmy Morales recibió apoyo moral y económico de migrantes. Nombró  a su amigo Marvin Mérida comisionado, pero este en lugar de velar por los connacionales cabildeó contra el embajador de EE. UU.

La coordinadora de la Mesa Nacional de Migración (Menamig), Julia González, dijo que la postura del país es floja, pero ello no le extraña.

“Hacen falta planes y programas para atender  crisis. Esto no cayó de  sorpresa; se sabía con anticipación, y aun así no hay reacción”, dijo González.

Una preocupación de Menamig es que en el país no hay programas serios de apoyo a los retornados, además de las fracturas familiares que puede haber.