Política

Lucrecia Hernández: Hay privilegios que se tocaron

Ministra de Salud reconoce que es difícil la gestión pública pero dice que no renunciará.

Por Andrea Orozco

Lucrecia Hernández Mack, jefa de Salud, cree que los cambios de ministros paralizan la cartera. (Foto: Carlos Hernández)
Lucrecia Hernández Mack, jefa de Salud, cree que los cambios de ministros paralizan la cartera. (Foto: Carlos Hernández)

Pocos días después de que tomara posesión del cargo, se rumoró que la ministra de Salud, Lucrecia Hernández Mack, había renunciado. La funcionaria afirma en entrevista con Prensa Libre que esto ocurre constantemente, como un intento para paralizar a la institución.

¿Es la administración pública como la imaginó?

No es lo mismo estar del lado de la ciudadanía, donde se demanda el derecho a la salud, a estar en la institución pública que tiene que garantizar ese derecho.

¿Cuál es el mayor reto de ese cambio?

Hay que hacer un aprendizaje muy rápido de lo que es la administración pública; también de los intereses que se mueven.

“El pacto colectivo tiene ilegalidades e inequidades. Si el bono de antigüedad real no se reformula, podría afectar las finanzas del Ministerio”.

¿Se ha enfrentado a esos intereses?

Dicen que ya mandé mi tercera carta de renuncia. Pensamos que esto se hace para inmovilizar a la institución y que de alguna manera alimenta al statu quo para que las cosas sigan como  siempre. En ningún momento hemos renunciado.

¿El problema actual con el sindicato tiene que ver con esos intereses?

Sentimos que hay privilegios e intereses que se tocaron, que podrían explicar por qué hay tanta molestia infundada.

¿El Pacto Colectivo es la piedra en su zapato?

Lo laboral, en general, es clave para este ministerio. Tener a la mayoría de trabajadores en relación de dependencia es de las cosas más importantes.

¿Qué indicios tiene de funcionarios que quieren hacer negocios en el Ministerio?

La Unidad de Transparencia y Anticorrupción ha recibido denuncias. Algunas se han resuelto de forma administrativa, pero en otras hemos colocado denuncias en el Ministerio Público. Son respecto de cobro de servicios o licencias sanitarias para las que se han solicitado sobornos.

¿También se revisan las compras y adjudicaciones?

Estamos en análisis preventivos respecto de proveedores de medicamentos y alimentos. Son análisis de por qué hay tantas licitaciones que se caen, cotizaciones que no llegan a un buen final y eso pueda generar compra directa.

"Hay solicitud de proveedores para reuniones, pero hemos decidido no recibirlos. Yo no soy una unidad ejecutora".

¿Hay  disposición para  denunciar?

En el Ministerio tenemos  a una unidad del Ministerio Público, la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala y la Contraloría General de Cuentas, y estamos brindando la información que nos piden. Depende de ellos si arman algún caso o sobre qué tipo de caso.

¿Ha recibido presiones de proveedores?

No. No hemos abierto las puertas. Hay solicitud de proveedores para reuniones, pero hemos decidido no recibirlos. Yo no soy una unidad ejecutora, no soy yo la que toma decisiones sobre compras.

¿El presupuesto del Ministerio es suficiente?

No. No es suficiente. Nosotros necesitamos más presupuesto, pero queremos ser muy responsables de cuánto pedir y para qué pedir, y a la hora de tenerlo, asegurarnos de que lo vamos a manejar bien.

¿Cuáles son las mayores deficiencias de la cartera?

Encontramos que es una institución donde están muy debilitados los procesos administrativos y de gestión de personal, así como el rumbo, la visión de política y claridad de proyecto.

¿Qué causa estas debilidades?

La falta de continuidad de un proyecto o de un equipo ha afectado la institucionalidad. El hecho de que en los últimos cuatro años ha habido muchos  ministros, eso hace que la institución se paralice.