Política

Mujeres guatemaltecas tienen lento avance de derechos

Aunque la Constitución Política de Guatemala establece la igualdad de condiciones de mujeres y hombres, además de reconocer los diferentes instrumentos internacionales de carácter universal o regional provenientes del Sistema de Naciones Unidas, los derechos de las mujeres continúan relegados en diversos órdenes, aunque los expertos coinciden en señalar tres que representan los mayores desafíos: educación, independencia económica y erradicación de la violencia física, verbal o psicológica.

Por Yadira Montes

Grupos de mujeres marchan  para celebrar el Día Internacional de la Mujer. (Foto Prensa Libre: EFE)
Grupos de mujeres marchan para celebrar el Día Internacional de la Mujer. (Foto Prensa Libre: EFE)

La más reciente afirmación de estos propósitos data de la firma de los acuerdos de paz, el 29 de diciembre de 1996, pues en cada uno de los planteamientos de la Asamblea de la Sociedad Civil se incluyen aspectos generales respecto de la condición, situación, posición e importancia de las mujeres en la sociedad.

A paso lento

María Machicado, representante de ONU Mujeres, explicó que, regulada por las leyes, se percibe el incremento de la participación de la mujer en organizaciones políticas. “No obstante, la guatemalteca continúa sufriendo discriminación en casi todos los ámbitos de la sociedad, principalmente en el sector económico, donde su trabajo arduo, callado y menospreciado contribuye al desarrollo económico, político y social del país”, indicó.

“Recién vemos cómo el cambio que se ha producido, es decir, cómo con 12 años de educación para la mujer pueden modificarse los patrones culturales, además de promover el conocimiento de sus derechos y, por lo tanto, su exigencia de una mejor calidad de vida”, María Machicado, representante de ONU Mujeres.

Oliver Peña, sociólogo, aseguró que el camino de la mujer para hacerse escuchar no ha sido fácil, debido a la exclusión que aún afronta, sobre todo la mujer indígena. Sumado a que enfrentan las figuras de poder como un obstáculo para su desarrollo.

“Aún se sienten atadas a un sistema patriarcal donde deben contar con la aprobación de un hombre para desenvolverse en su entorno y siguen así por el miedo a perder su estabilidad emocional o el rechazo de los demás miembros de su familia o la sociedad”, expuso Peña.

Además de esto puede identificarse que, a pesar de los logros alcanzados, la educación, la salud, la violencia y la autonomía económica siguen siendo flagelos que no permiten el avance en materia de equidad.

Luego de 67 años de la Declaración de Derechos Humanos la situación de la mujer en Guatemala dista de ser ideal. Sin embargo, ellas siguen produciendo, alzando su voz y viviendo por un mejor futuro para sus hijos e hijas.

Alejandra Colom, coordinadora de país del Population Council, expresó que el acceso a la educación garantiza a la mujer dar pasos al desarrollo y, por lo tanto, alcanzar la autonomía económica, lo que en conjunto contribuirá a erradicar el riesgo de violencia.

Un grillete que impede avanzar

La violencia machista, además de ser una muestra evidente de violación de derechos humanos, constituye una demostración de cómo en la sociedad todavía hay patrones aprendidos, por lo cual algunas mujeres lo ven como algo natural.

Lorena Escobar, de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes), explicó que este flagelo es considerado un elemento de control y mecanismo para preservar la desigualdad y dominación.

“Socialmente se minimiza su efecto negativo a través de perjuicios y justificaciones que no apuntan a su esencia, en lugar de ello la enmarcan dentro de la marginalidad y la ignoran en lugar de resolverla”, apuntó.

Muchas víctimas no reportan los hechos de violencia por temor a represalias de su agresor, por dependencia económica e incluso creen que hay causas por las cuales su pareja puede ejercer violencia contra ellas, en el hogar y el ámbito público.

“La impunidad prevalece en estos casos, lo que crea un escenario de mayor riesgo para las mujeres y niñas. Envía el mensaje erróneo de que nada se puede hacer contra ella”, expresó.