Política

Partido de Gobierno no pudo archivar del todo el proceso de antejuicio contra Jimmy Morales

Pese a que el partido del Gobierno vio como  un logro la votación que impidió retirar la inmunidad al presidente Jimmy Morales, politólogos coinciden en que el expediente puede convertirse en un mecanismo de chantaje de los diputados.

Por Jessica Gramajo / Guatemala

El diputado Javier Hernández celebró la votación que salvó la inmunidad del presidente, el lunes último, en el Congreso. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
El diputado Javier Hernández celebró la votación que salvó la inmunidad del presidente, el lunes último, en el Congreso. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

La intención del Frente de Convergencia Nacional (FCN-Nación) era archivar el antejuicio en su totalidad; sin embargo, le faltaron seis votos para conseguirlo. El expediente solo  será enviado a la Dirección Legislativa  para que esté a disposición de cualquier congresista que lo solicite y consiga 105 votos para llevarlo al pleno.

Politólogos aseguran que fue evidente que Morales obtuvo el apoyo de gran parte del Congreso, pero los legisladores no votaron a favor de su inmunidad por convicción, sino porque se estaban jugando intereses particulares, y cuando estos cambien o se pretenda más, el futuro legal del mandatario podría volver a estar en juego.

“El problema es que tenemos un Congreso sin agenda estratégica; más bien es coyuntural. De tal cuenta que si los intereses cambian o la alianza se rompe, se tendría un escenario nada descartable en el que el antejuicio se pueda usar como mecanismo de chantaje”, afirmó el politólogo Ricardo Barreno.

Agregó: “En este momento viene un proceso de pago de favores. Pero si este pago se ve afectado, llegará a tal punto de indignación que podría generar que en poco tiempo se esté discutiendo de nuevo el antejuicio”.

Para Ángel Ramírez, de Congreso Transparente, “el proceso aún no está cerrado, por lo que se convierte en una moneda de cambio importante” dentro del Organismo Legislativo, “porque en cualquier momento,  modificación de intereses o posición de otras bancadas, se puede llevar a discusión el antejuicio contra el presidente”.

“Se convertirá en un estira y encoge que será utilizado por las bancadas como forma de presión al bloque oficialista, que es la única forma en que ha podido negociar. El antejuicio se convertirá en un mecanismo de extorsión, en donde las bancadas van a poder sacarle la mayor ventaja, como el Presupuesto, presidencias de comisiones y la Junta Directiva”, indicó Ramírez.

Negociaciones

El lunes, luego de la votación, los diputados Amílcar Pop, de Winaq, y Sandra Morán, de Convergencia, aseguraron que hubo “negociaciones espurias” en torno al apoyo que recibió Morales. Según los legisladores, se habrían negociado las posiciones en la Junta Directiva para el próximo año, así como obras para el 2018 y pago  de deuda flotante.

Mario Taracena, diputado del partido Unidad Nacional de la Esperanza, desestimó las apreciaciones de los politólogos porque se requiere el apoyo de 105 diputados para lograr que el proceso de antejuicio llegue de nuevo al pleno.

Indicó que la votación que favoreció a Morales fue motivada por “miedo, angustia, inseguridad y confrontación, porque algunos están hartos, aburridos, se sienten perseguidos y ya no quieren saber nada”.

Los politólogos coinciden en que los sectores interesados en mantener el statu quo y  frenar la lucha contra la corrupción y la impunidad unieron fuerzas el lunes para mandar un mensaje a quienes están tratando de evidenciar los abusos y delitos que se han cometido y la forma como las estructuras han operado.