Política

Partido Patriota se convirtió en Ciacs

El reciente escándalo de corrupción revelado por el Ministerio Público (MP) y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) confirma que el Partido Patriota se convirtió un una Ciacs —Cuerpo Ilegal y Aparato Clandestino de Seguridad— que, luego de ganar la Presidencia en el 2011, cooptó al Estado para saquear los fondos públicos, según analistas consultados.

Por Manuel Hernández

Édgar Gutiérrez, director del Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos (Ipnusac), indicó que el núcleo de los dirigentes del Partido Patriota llegó a convertirse en una red político-económica ilícita, que es la evolución más reciente de los Ciacs, que fueron caracterizados por primera vez hace 22 años.

El jefe de la Cicig, Iván Velásquez, señaló que en la actualidad los Ciacs han mutado, se han convertido en redes político-económicas para mantener un control político, como el caso del gobierno liderado por Otto Pérez Molina.

“En la actual coyuntura del país, los Ciacs son redes político-económicas ilícitas que se interrelacionan con el fin de ejercer control y generar negocios rentables; desarrollan actividades políticas y económicas que se caracterizan por infiltrar prácticas políticas y transacciones ilícitas”, dijo Velásquez el 24 de marzo de 2015, durante el foro “Los nuevos caminos de cooptación del Estado”.

Con lo revelado el jueves 2 de junio recién pasado, por el MP y la Cicig, “el Partido Patriota se convirtió en una estructura criminal mafiosa que había cooptado el poder por la vía de las urnas y cuyos principales dirigentes eran Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti”, dijo Velásquez, quien explicó que varias instituciones claves del Estado fueron cooptadas por la red mafiosa, que utilizó un esquema financiero —con apariencia de legalidad—, pero cuyo fin principal era el enriquecimiento ilícito de los miembros de la estructura, sin importar siquiera la precariedad financiera de las instituciones.

Buscaron impunidad

Ante esta realidad, expertos consideran que el Partido Patriota llena el perfil expuesto por Velásquez, ya que sus altos dirigentes utilizaron a la organización política como un vehículo electoral para alcanzar posiciones de relevancia, y en el poder se activaron las redes político económicas que ejercieron un control que los llevó a buscar impunidad al nombrar a magistrados de la Corte Suprema de Justicia con el apoyo del partido Libertad Democrática Renovada, Líder, que apuntaba a ganar las elecciones pero finalmente fracasó.

La mayoría del comité ejecutivo, y fundadores del PP que nació en el 2002, guardan prisión preventiva, entre ellos los ex secretarios privados de Pérez Molina y de la ex vicemandataria Baldetti, aunque la lista se extiende a exdiputados, exministros y otros exfuncionarios que son investigados.

Hay otros partidos

El experto en seguridad del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien) Walter Menchú le dio la razón al comisionado cuando presentó el informe Financiamiento de la política en Guatemala, al señalar que existen varias organizaciones políticas que encuadran en la figura de los Ciacs.

“La cúspide la alcanzó el partido naranja cuando llegó al poder en el 2012. Al final los partidos son vehículos electorales que sirven a las personas para acceder al poder y a los recursos que se administran en el Estado”, dijo Menchú.

El politólogo José Carlos Sanabria, de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes), señaló que con esta teoría el PP es un Ciacs y se deja en evidencia la debilidad de las agrupaciones políticas.

“Se evidencia la búsqueda del poder; en este caso, a través de las luchas partidarias que reflejan interés por cooptar las instituciones del Estado y beneficiarse de ellas. Son estructuras organizativas que se arman para acceder al poder por la vía electoral y utilizar la autoridad de los cargos para beneficiarse”, afirma Sanabria.

Sin similitudes

A decir del exministro de Gobernación Francisco Jiménez, la estructura del PP, a pesar de los delitos atribuidos, no encuadra en la definición de un Ciacs, por dos razones: si bien han sido evidenciados por ser una estructura de carácter criminal y tener una organización que les permite estar activas dentro del Estado, el PP era en todo caso una organización partidista, pero al tener sus propias crisis no se mantuvo como estructura típica de un Ciacs.

“No fue un Ciacs porque era una estructura partidaria legalmente constituida, y aunque sus objetivos se mezclaron y al final fue utilizada para cometer algún delito, eso es posible, pero eso no lo hace un Ciacs necesariamente. Debido a que en el camino hayan asumido otros roles no es un Ciacs”, aseveró Jiménez.