Política

Pérez Molina incumple ofrecimientos de transparencia

Poco después de la explosión del escándalo de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) y La Línea, el mandatario Otto Pérez Molina ofreció varias cosas para promover la transparencia en el gobierno.

Por Geovanni Contreras

La junta directiva del Cacif llegó a la Casa Presidencial en abril para pedir la publicación de las declaraciones de probidad. (Foto Prensa Libre: HemerotecaPL)
La junta directiva del Cacif llegó a la Casa Presidencial en abril para pedir la publicación de las declaraciones de probidad. (Foto Prensa Libre: HemerotecaPL)

El 27 de abril, directivos del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (Cacif) acudieron a la Casa Presidencial para pedirle al gobernante, entre otras cosas, que hiciera pública su declaración patrimonial junto a la de todos los integrantes del Gabinete.

“La propuesta nuestra es que las presenten y que las publiquen sin importar el rango de jerarquía del funcionario público”, explicó Jorge Briz, presidente del Cacif en esa oportunidad.

A los pocos días, el mandatario ofreció que sería un asunto que pondría a discusión con los ministros, lo cual nunca sucedió.

Por el contrario, este mes, Pérez Molina aseguró que su declaración patrimonial se podía consultar en la Contraloría General de Cuentas.

Asimismo, el presidente ofreció que hablaría con varios sectores para integrar una comisión de notables que se encargaría de “revisar procesos”  como los de adquisiciones en todas las entidades para promover la transparencia. Tampoco hubo nada.

MENOS VULNERABLE

En análisis de Hugo Novales, de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes), la figura del presidente se ha visto menos vulnerable debido a que la presión se le fue retirando a él y trasladándose a otros lados, como el Congreso de la República y al sistema político en general.

Ante el giro de miradas, agregó el politólogo, Pérez Molina se sintió menos vulnerable y se permitió incumplir los ofrecimientos que hizo semanas atrás en cuanto a transparencia.

Novales recordó que el mandatario ha atravesado por varias fases de la crisis: la primera fue no reconocer y no darse cuenta de la magnitud de la crisis. La segunda se dio cuando el Cacif exige la renuncia de la entonces vicepresidenta Roxana Baldetti y el gobernante trata de contenerla, por lo que toma una serie de medidas, como ofrecer facilitar las mesas que trabajen en reformas legales.

“Luego lo que ocurre es, para acá, gradualmente la crisis, los señalamientos y la presión se ha trasladado del presidente al Gabinete, luego al Partido Patriota, y después al sistema político en su conjunto”, explicó el investigador de Asíes.

En tanto, el analista político Franco Martínez, ve falta de voluntad política de parte del mandatario en hacer efectivo el cumplimiento no solo de lo que ofreció, sino también de varios puntos contemplados en la Constitución, leyes Anticorrupción y de Probidad.

“En su momento lo que se generó con Otto Pérez Molina es que no fue asesorado bien para hacer una rendición de cuentas, y la correlación de fuerzas de la Cicig y la embajada de Estados Unidos no era tan fuerte para hacerse efectiva en el cumplimiento”, enfatizó Martínez.