Política

Persisten señales de “la vieja política”

Análisis a un año de haber ganado las elecciones. Transfuguismo, nepotismo  y silencio es lo más  notorio en el presidente.

Por Geovanni Contreras

Jafeth Cabrera y Jimmy Morales saludan en el acto de toma de posesión. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Jafeth Cabrera y Jimmy Morales saludan en el acto de toma de posesión. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

La semana recién pasada se cumplió un año de  que los candidatos presidenciales del Frente de Convergencia Nacional (FCN-Nación) ganaron la segunda vuelta electoral, gracias a un contexto de escándalos de corrupción, cambios de gobernante y caída del opositor partido Libertad Democrática Renovada (Líder).

Ante un panorama en el que pocos o ningún candidato era de la simpatía popular, una parte de la población decidió confiar en Jimmy Morales, cuyo eslogan era “ni corrupto ni ladrón” y prometía representar la nueva forma de hacer política y dejar atrás, junto a Jafeth Cabrera, “la vieja política”.

Promesas como no aceptar a diputados tránsfugas en la bancada oficial y apertura total ante los medios de comunicación ganaron la confianza de más de 2.7 millones de votantes.

Sin embargo, las prácticas de la vieja política, según algunos generadores de opinión, están vigentes en el gobierno de Jimmy Morales.

Algunas señales

Lo primero que mencionan los analistas es  el transfuguismo. “Eso tienen que preguntárselo a las personas del Congreso. A mí pregúnteme del Ejecutivo”, respondió el gobernante el martes último al preguntarle al respecto, pese a que fue él quien  ofreció no aceptar a ese tipo de personas al ganar las elecciones.

“Observamos que FCN cuenta con 26 diputados que fueron electos por Líder, el Partido Patriota, etc. El presidente también ha perpetuado el nepotismo y la vieja manera de hacer política, situando a aliados que no tienen la preparación o mérito para ocupar puestos como funcionarios públicos”, expresó Constanza Alarcón, de Guatemala Visible.

Respecto del cambio de diputados de una bancada a otra, el vocero presidencial, Heinz Hiemman, afirmó: “El Ejecutivo está satisfecho que en las reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos se haya castigado el transfuguismo, que ningún diputado pueda cambiarse de camiseta o de bando, sino todos procurar o buscar el interés nacional”.

Tanto el mandatario como Cabrera han sido señalados detener a  familiares o allegados trabajando en instituciones gubernamentales o como diplomáticos.

En los últimos dos meses, el presidente se ha   alejado cada vez más del escrutinio público a través de los medios de comunicación, al pasar periodos largos sin querer ofrecer una conferencia de prensa.

En cuanto al lapso sin comparecer ante los medios, el mandatario ha llegado a niveles de Alfonso Portillo, quien pasaba varias semanas sin querer recibir preguntas de los periodistas, especialmente acerca de problemas en su gestión o señalamientos en contra de sus funcionarios.

Gabriel Wer, de la agrupación #JusticiaYA, reconoce que en 10 meses no se puede hacer mucho, pero que las oportunidades que este gobierno ha tenido para hacer las cosas distintas no han sido aprovechadas. Resalta el hecho de que los hijos de Morales y Cabrera han sido objeto de señalamientos.

El vicepresidente Cabrera subrayó en un discurso, el miércoles último: “Nos exigen que resolvamos todo en 10 meses” y que hay “solo críticas destructivas”.

Dar marcha atrás en algunas decisiones y la baja ejecución en los Consejos de Desarrollo son otras señales.

“Hay no solamente opiniones de analistas, sino también de algunos políticos tradicionales que hacían este análisis. Sería interesante que estas personas presentaran un decálogo de cuál es la vieja política y cuál debe ser la nueva política”, respondió Hiemann.

“Nos exigen que en 10 meses compongamos lo de 80 años atrás, pero estamos haciendo el esfuerzo (…) La crítica destructiva es lo que predomina”, Jafeth Cabrera, vicepresidente.

Cómo llegó al poder

  • El contexto del 2015 ayudó a que la candidatura de Jimmy Morales  se disparara en popularidad
  • En la primera vuelta, el binomio de Jimmy Morales y Jafeth Cabrera obtuvo un millón 167 mil 30 votos, lo que equivale al 15.4 por ciento de los votantes inscritos —siete millones 556 mil 873—.
  • Según el Registro Nacional de las Personas (Renap), al 31 de diciembre de 2015 había 17 millones de habitantes en Guatemala.
  • Es decir, los votos obtenidos por FCN-Nación en la primera vuelta equivaldría al 6.9 por ciento de la población total.
  • En la segunda vuelta,  ganaron con dos millones 750 mil 847 votos, el 36.4 por ciento de los votantes inscritos.
  • El resultado  equivale al 16.2 por ciento de la población total de Guatemala.

Se ve en los allegados

“Ha dominado la vieja forma de hacer política. Hemos observado al presidente mantener los aliados, recursos y estrategias de la vieja política”, opina Constanza Alarcón, de la organización Guatemala Visible.

Alarcón afirmó que los aliados que mantiene el gobernante son parte de la vieja política. “Observamos al presidente teniendo acercamientos y respaldando a personajes como Joviel Acevedo, que también, en gran parte, representa a la vieja política”, agregó.

También resaltó la práctica del nepotismo por el binomio gobernante.