Política

Luis Arreaga continuará la línea de Robinson 

Nominación de Luís Arriaga para relevar a Todd Robinson como embajador de Estados Unidos en Guatemala genera expectativa en distintos sectores que confían en que seguirá la línea de trabajo de Todd Robinson. 

Por Roni Pocón

Luis Arreaga, nominado para ser embajador de Estados Unidos, y Todd Robinson, actual embajador, durante un acto oficial en Guatemala en diciembre de 2015. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Luis Arreaga, nominado para ser embajador de Estados Unidos, y Todd Robinson, actual embajador, durante un acto oficial en Guatemala en diciembre de 2015. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Todd Robinson cumplirá en septiembre con su período como el representante diplomático del gobierno de Estados Unidos en Guatemala, desde su llegada al país, Robinson reiteró que la embajada lucharía contra la corrupción

El martes 27 de junio de 2017, el presidente de Estados Unidos Donald Trump nominó a Luis Arreaga para sustituir a Robinson, lo que generó distintas reacciones.

Fernando Carrera, exministro de Relaciones Exteriores y exembajador de Guatemala ante Naciones Unidas, ve positiva la nominación de Arreaga.

“Es una nominación claramente en la línea del pensamiento y la visión diplomática que ha dominado en la política exterior de Estados Unidos desde la llegada del embajador Robinson”, dijo Carrera.

Resaltó que el embajador Arreaga ocupa actualmente el puesto dos, de la Sección Antinarcóticos del Departamento de Estado, cargo que desempeñaba Todd Robinson antes de ser designado como embajador en Guatemala.

“Ambos son de la misma escuela y pensamiento, están muy articuladas con el secretario de Estado adjunto para Asuntos Internacionales de Narcóticos y de Cumplimiento de la Ley de EE.UU., William Brownfield”, aseveró Carrera.

Consultada la analista e investigadora social Melanie Müller, expuso que hay expectativas que la lucha siga siendo fuerte en temas antinarcóticos y en la línea de cero tolerancia a la corrupción, pues anteriormente Arreaga ha tenido acercamientos con autoridades del sector justicia.

Después de la nominación que hiciera el presidente Donald Trump, Arreaga debe ser confirmado por el Senado estadounidense. “No veo razón por la que el Senado no concuerde en confirmarlo, el embajador Arreaga llena el perfil de lo que necesitamos en el país, todo va en línea y va continuar con los trabajos que Todd Robinson deje pendientes”, dijo Müller. 

Luis Arreaga durante ceremonia de graduación para Equipos tácticos de aplicación de la Ley de Honduras y Guatemala. (Foto Prensa Libre: Alan Díaz)
Luis Arreaga durante ceremonia de graduación para Equipos tácticos de aplicación de la Ley de Honduras y Guatemala. (Foto Prensa Libre: Alan Díaz)

Para Lorena Escobar, analista de la Asociación de Estudios e Investigación (Asíes), la embajada ha apoyado e impulsado importantes proyectos de seguridad, de prevención de la violencia y combate al narcotráfico.

Otro de los aportes se han enfocado en la modernización de la justicia penal en el país. Escobar destacó que cada embajador tiene su propio estilo para desempeñar sus funciones.

“Se esperaría que él –Arreaga- continúe con la fase siguiente a la ejecución de la política de seguridad de Estados Unidos y el apoyo en la lucha contra la corrupción, impunidad y a la justicia penal”, concluyó Escobar.

Niñez no acompañada

El excanciller Édgar Gutiérrez resaltó: “La primera misión de cualquier embajador en cualquier lugar del mundo es velar por los intereses de su país”.

Explicó que el contexto del 2015 a la fecha en Guatemala está marcado por la declaración de crisis humanitaria que el gobierno del expresidente Barack Obama estableció por la niñez migrante no acompañada.

“Cuando se preguntaron qué pasaba en la región centroamericana, la respuesta fue que estos países han fracasado y no son capaces de dar trabajos dignos y estables, y expulsan a su población, y el análisis es que estos países —Guatemala, Honduras y El Salvador— representan una amenaza para la seguridad porque son porosos, y así como pasan drogas y personas, pueden pasar terroristas y armas químicas”, señaló Gutiérrez.

El experto precisó que por esa amenaza no convencional se adoptó una política que va encaminada a reformar el sistema político y económico, “lo cual se refrendó la semana pasada en Miami con el Plan Alianza para la Prosperidad, que es lo mismo que se trabajó desde el 2015”.

“Se puede anticipar con el cambio del embajador que el trazo principal de esa política va a continuar y esa misma política que se fundó antes del 2015 va a permanecer durante los próximos 20 años, hasta que la región se transforme”, advirtió.

Intereses de Washington

Marta Altolaguirre, exvicecanciller, opinó que las relaciones internacionales de los países poderosos “tienden a ser impositivas, que es un poco lo que nos ha sucedido. Guatemala tiene fuertes exportaciones a Estados Unidos, lo que genera dependencia”. “Reconocemos los aportes y asistencias que ha dado Estados Unidos y no es un secreto que esto es por sus preocupaciones internas; es decir, por sus propios intereses”, señaló.

Acciones decisivas

Eduardo Stein, exvicepresidente y excanciller, destacó que la importancia de un embajador de EE. UU. en cualquier país de Centroamérica es decisiva, porque es la representación de la mayor potencia del mundo.

Luis Arreaga durante la presentación de la Fuerza de Tarea Anti Extorsiones en El Salvador en 2015. (Foto Prensa Libre: Embajada de Estados Unidos)
Luis Arreaga durante la presentación de la Fuerza de Tarea Anti Extorsiones en El Salvador en 2015. (Foto Prensa Libre: Embajada de Estados Unidos)

Consideró que esa nación tiene una posición bipartidaria para apoyar nuestros problemas internos, que  “pone de manifiesto que es necesario atender los temas de desarrollo de acá para atacar los  temas de seguridad que a ellos les preocupan”.

Ello sucede, dijo, porque aunque no somos un gran socio comercial, sí tenemos una posición geográfica estratégica. “El tema antinarcóticos, que es la experiencia de Arreaga, será decisivo, pero se ve que es una persona con tradiciones de la línea republicana”, aseveró.

Raíces guatemaltecas

Luis Arreaga nació en Guatemala, vivió en las zonas 1 y 15, se graduó del colegio Liceo Guatemala y a los 18 años decidió emigrar a Estados Unidos para continuar sus estudios en la Universidad de Milwaukee, Wisconsin, donde conoció a su esposa.

Arreaga logró conseguir la residencia para permanecer de forma legal en Estados Unidos y luego la ciudadanía.

Arreaga después de conseguir su título universitario pensó en regresar al país para convertirse en catedrático universitario por su experiencia en economía y aunque envió su currículo a dos universidades no obtuvo respuesta.

Al no asegurar un empleo en Guatemala decidió quedarse en Estados Unidos y consiguió una oportunidad laboral en la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo y posteriormente logra ingresar al Departamento de Estado.

En agosto de 2014 Arreaga visitó el país por primera vez en calidad de subsecretario de Estado adjunto para Asuntos Internacionales de Narcóticos y de Cumplimiento de la Ley de EE.UU.

En esa oportunidad Arreaga destacó la importancia de la migración. “El secreto de EE.UU. y que lo ha mantenido como un país de vanguardia ha sido la migración”, declaró en esa ocasión.