Política

El fallido intento de ser dueños de un país

Al Partido Patriota (PP) y Libertad Democrática Renovada (Líder) el Tribunal Supremo Electoral (TSE) les cerró la puerta del futuro el 31 de enero al primero y el 21 de julio al segundo. 

Por Alex F. Rojas

Aunque el final del PP y Líder llegó el mismo día, el inicio de estas agrupaciones políticas tiene una historia distinta, aunque marcadas por ciertos altibajos que influyeron, por igual, a sus militantes.

Figuras políticas de peso adentro de las estructuras; diputados, ministros y financistas, han enfrentado cargos por corrupción, abuso de poder, tráfico de influencia, entre otros.

Del PP, sus mismos fundadores, Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti, guardan prisión por cargos de corrupción.

De Líder, enfrentó cargos su candidato a la presidencia, Manuel Barquín, varios diputados que pertenecieron a esas filas políticas también enfrentan a la justicia.

PP y Líder, pese a perseguir un mismo fin, la presidencia, también supieron trabajar juntos y en varias ocasiones, desde el Congreso, unieron fuerzas para impulsar temas particulares. Ha trascendido una componenda entre ambos partidos para “apadrinar” la integración de la Corte Suprema de Justicia, Sala de Amparos y Apelaciones, así como tener gente afín a sus intereses en entidades de gran envergadura, como la Corte de Constitucionalidad.

Mano dura, cabeza y corazón

A partir de este 6 de febrero, durante 10 años el Partido Patriota y sus logos no podrán ser utilizados políticamente, de acuerdo a la resolución del TSE.

El Partido Patriota, fundado por el general retirado Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti el 13 de mayo de 2001, tardó una década en llegar al poder. Durante su vida política, los patriotas se fortalecieron y lograron tener, desde el Congreso, una tribuna donde se afanaron y, en varias ocasiones, señalaron a funcionarios de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), que ostentaba el poder entre 2008 y 20012.

Aunque Pérez Molina conoció la derrota en 2007, cuando perdió el balotaje contra Álvaro Colom, su mayor fracasó llego en 2015, cuando tuvo que dejar la tan esperada silla presidencial en respuesta al clamor popular que exigía su renuncia por señalamientos de corrupción.

Pérez Molina, que en 1996 firmó como representante del Ejército el acuerdo de paz firme y duradera con la guerrilla, se convirtió en 2012 en el primer militar retirado en asumir la presidencia de Guatemala, Baldetti la primera mujer vicepresidenta.

“Te toca”

El partido Líder voló tan cerca del sol que se quemó. Manuel Baldizón, quien fundó la agrupación política, nunca alcanzó la presidencia pese a su insistencia, su gigantesca plataforma partidaria y el millonario gastó de campaña, recursos que al final sentenciaron la muerte de la institución política. El TSE canceló a Líder por sobrepasar el techo de campaña establecido por ley.

Líder fue un partido político que nació en medio de otro, la UNE. Manuel Baldizón ganó una curul al Congreso con la Unidad Nacional de la Esperanza en 2008 y desde ahí logró amarrar un proyecto político que sumó rápidamente diputados, hasta ser una fuerza política de peso en el Legislativo.

La aspiración de Manuel Baldizón siempre fue la presidencia. En 2010 el TSE ya había sancionado a la agrupación por realizar campaña anticipada a favor de su candidato, Baldizón, sin embargo la agrupación era en ese entonces un comité pro formación, por lo que la Corte de Constitucionalidad decidió que no se podía sancionar hasta que fuera constituido como partido.

Baldizón ocupó el tercer lugar, sin derecho a balotaje, en las elecciones de 2011 y en 2015 volvió al ruedo político como más recursos, más afiliados y la misma suerte. Fue derrotado en las urnas, sin conseguir siquiera su paso al balotaje.