Justicia

“Que no solo unos se comprometan”

Ante el llamado de varias instancias públicas, sociales e internacionales para reformar al sector justicia, Lorena Escobar, de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes), y Carmen Aída Ibarra, directora del Movimiento pro Justicia, analizan en el programa Diálogo Libre la viabilidad de los cambios.

Por Manuel Hernández

¿Cuáles son las reformas que deberían impulsarse?

Escobar: En la Mesa de Seguridad y Justicia del Congreso ya se tiene claridad de cuáles son las leyes prioritarias que se han venido trabajando, que incluyen leyes ordinarias, y ahí estamos hablando de reformas a la Ley de la Carrera Judicial, Ley Orgánica del Ministerio Público, Ley de Amparo y la Ley de Antejuicio. La Ley de Amparo se ha utilizado como un mecanismo de impunidad.

Ha sido mal utilizada, pues su naturaleza era proteger al ciudadano de los abusos del Estado y ahora es utilizada para entorpecer los procesos.

Ibarra: Esas ya están apalabradas en el seno de la Mesa de Seguridad y Justicia, que preside el diputado Oliverio García Rodas. Ya hay avances en varias leyes, y lo que se necesita es que el Congreso tome la decisión de qué color va a ser el poder Judicial.

Hay dos posturas sobre reformar la Ley de la Carrera Judicial, porque se busca que los magistrados vean solo el tema judicial; sin embargo, ellos quieren seguir manteniendo el control en lo administrativo.

¿Cómo ven el arranque del diálogo?

Escobar: Toda oportunidad para reflexionar sobre el tema es buena. Los guatemaltecos tenemos que analizar qué es lo que se necesita para cambiar el sistema de justicia.

Constantemente se ha señalado que tiene muchas debilidades y que necesita ser fortalecido, y desde esa óptica el espacio idóneo es el Congreso, es el que toma las decisiones y es refrendado por el pueblo, y es donde debe gestarse la discusión y el diálogo. Uno de los actores políticos que debe estar sentado en la mesa es el Organismo Legislativo, y por el otro lado, aquellas instituciones que quieren mejorar su desempeño. Todo esto es un sistema, y si uno de ellos no está funcionando, siempre va a dar un problema, como una máquina de reloj; porque si una de las piezas no funciona, no va a dar bien la hora.

Ibarra: Me hizo falta ver en este anuncio del inicio de diálogo a la totalidad de las instituciones que conforman el sistema de justicia. Me parece poco afortunado el momento, porque estaban ausentes la Fiscal General y el presidente de la CSJ.

La fotografía que surge en ese momento es de los diputados con una fuerte presencia internacional. Para asegurar que esto llegue a un éxito es necesario que estén presentes los que dirigen las instituciones, que no solo unos se comprometan. Que estén todos.

¿Hasta dónde debe llegar la comunidad internacional?

Ibarra: La presencia de ellos está bien; creo que es un buen aliciente para la generalidad de los guatemaltecos que el concierto de naciones esté presente. Lo que sí se necesita es que haya más peso del sistema y de los actores guatemaltecos, de los protagonistas reales del sistema de justicia, las autoridades y los usuarios, para que esto tenga sentido y sustancia. Hay leyes internacionales y nacionales que ponen límites a la participación de la comunidad internacional.

Escobar: Veo una foto con las instituciones de justicia al frente. Este país es nuestro y la reflexión debe ser guatemalteca, por supuesto con el acompañamiento de la comunidad internacional.

Un apoyo es necesario, pero aquí los grandes protagonistas son las cabezas de las instituciones, los técnicos que conocen del problema que tiene cada institución y, además, la población, que tiene algún conocimiento de que puede aportar a este diálogo.

Es una tarea de todos, no es solo de un grupo; pero tiene que ser liderada por los actores que tienen un papel preponderante en el sistema de justicia.

¿Creen que hay que subirse a esa ola de un Congreso eficiente para agilizar la reforma?

Escobar: No podemos abstraernos de los resultados de las expresiones de abril del año pasado, y que eso también se está dando. Yo sí creo que el actuar del Congreso es por esa presión social.

Esa presión ha permitido una generación de transparencia dentro del Congreso, y hay que aprovechar la oportunidad para generar un diálogo. Cuando hay presiones, entonces genera legislación que ha estado rezagada, que son leyes que van al fondo de los problemas y que atacan a esos problemas. Recordémonos de la Ley de Extinción de Dominio, son momentos que hay que aprovechar.

Ibarra: Hay una ola, y hay que subirse. Lo único es que tenemos que ser de alguna manera muy analíticos cada día. Cómo nos vamos a subir a la ola y de cómo se tiene que bajar de alguna manera la intensidad de la participación en esto. Hay que apoyarlo, y lo está haciendo bien el presidente del Congreso, pero puede ser que al final de cuentas termine haciendo una lucha solitaria. En realidad, ¿hasta dónde son auténticas las manifestaciones del Congreso para cambiar las cosas?

Creo que no hay una gran autenticidad de los bloques tradicionales, y mientras el diputado Taracena empuje, tenemos que apuntalar esas buenas decisiones y apoyarlo, porque ya está teniendo problemas a lo interno de su bancada.

Lo que debemos satanizar, porque hay que hacerlo, es el tipo de intentos que se están dando entre las cabezas de los bloques MR, UNE y Todos que se reúnen fuera del Congreso y deciden hacer un combo y elección de la Corte de Constitucionalidad, Defensa Pública Penal, Renap, y se preguntan quién quiere manejar esto y se lo reparten.

¿Creen que el Congreso estará a la altura de las circunstancias?

Escobar: Esperemos que el Congreso esté a la altura de las circunstancias. Es que debe hacerlo. Ya no estamos para esperar. El sistema de justicia ya no aguanta.

Ibarra: Tenemos un período algo corto para poder hacer realidad un diálogo sobre la justicia, y no sabemos cuánto va a durar la correlación de fuerzas en el Congreso.