Quetzaltenango

Judíos se enfrentan a centuriones romanos en Cantel

Como ocurre desde hace más de 120 años, este Viernes Santo se llevó a cabo en Cantel, Quetzaltenango, la tradicional pelea entre judíos y centuriones, en el que participan integrantes del grupo de teatro Esfuerzo Juvenil, así como otros pobladores que se les unen.

Por María José Longo / Cantel

Tradicional enfrentamiento entre centuriones y judíos, en Cantel, Quetzaltenango. (Foto Prensa Libre: María José Longo)
Tradicional enfrentamiento entre centuriones y judíos, en Cantel, Quetzaltenango. (Foto Prensa Libre: María José Longo)

“En la pelea participan 25 actores del grupo de teatro y de otros grupos. Al final somos 400 personas”, dijo René Martínez, integrante de Esfuerzo Juvenil. Agregó que la tradición tiene unos 129 años y está en trámite para que sea declarado  patrimonio cultural intangible de la Nación.

De acuerdo con la directiva del grupo, la representación se basa en una historia en la cual un centurión romano le pide a Jesús que sane a uno de sus criados; cuando regresa a su casa el milagro se ha cumplido, por lo que cuando se entera de que Jesús será crucificado, reúne una tropa y llega al atrio de las naciones, donde se halla Poncio Pilato, con la intención de defender a Jesús, y en ese lugar se enfrenta a los judíos.

“Los actores utilizan velos y la mayoría lleva tapada la boca, porque según la historia, en el enfrentamiento Jesús impidió que pudieran ver y se quedaron mudos a causa del polvo, y así evitó así que continuara el enfrentamiento, porque la filosofía de Jesús es paz, hermandad y amor, y no quería que se derramara sangre en su nombre”, dijo Martínez. 

Miles de pobladores observan la pelea, en la cual participan adultos y niños. Los centuriones van a caballo, mientras que los judíos corren, y algunos llevan trompetas. Al finalizar recorren las calles principales de Cantel y algunos lanzan dulces al público.

En los últimos 28 años, el grupo ha sido dirigido por Pedro Sacalxot. La presentación se inicia el Jueves Santo, con la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén y la Crucifixión.

Algunos utilizan disfraces, mientras que otros improvisan el traje de judíos con toallas en la cabeza.

Los pobladores gritan en apoyo  de alguno de los grupos, además de alertar a los judíos cuando un centurión a caballo empieza a perseguirlos.

Antes de finalizar, los centuriones se toman fotografías con señoritas del pueblo en los caballos.