Quetzaltenango

Juzgan a dos sindicados de extorsionar a dueño de colegio 

Este lunes comenzó en Quetzaltenango el juicio contra dos sindicados de exigir extorsión al propietario de un colegio.

Por María José Longo / Quetzaltenango

Los dos sindicados de cometer extorsión en Xela. (Foto Prensa Libre: María José Longo).
Los dos sindicados de cometer extorsión en Xela. (Foto Prensa Libre: María José Longo).

Se  trata de Juan Pablo Velásquez Chaj, de 26 años, y William Pérez Escobar, 25, quienes son juzgados en el Tribunal Segundo de Sentencia Penal, donde son señalados de extorsión, delito que habrían cometido el 31 de diciembre de 2015.

Lilian González, auxiliar fiscal del Ministerio Público, indicó que la víctima recibió desde el 24 de diciembre de 2015, mensajes y llamadas intimidatorias, en las cuales le exigían dinero a cambio de no hacerle daño. “Es una fecha en la que se supone que las familias deberían estar en paz, pero en esta ocasión la víctima fue amedrentada para que entregara miles de quetzales”, manifestó.

De acuerdo con la acusación, ambos sindicados fueron detenidos en la Avenida Las Américas, en la zona 9 de Xela, donde un investigador de la Policía Nacional Civil vestido de particular, simuló ser la víctima y entregó a los señalados un sobre manila que supuestamente contenía Q100 mil.

Según las pesquisas, el agraviado, quien es propietario de un colegio, recibió llamadas por medio de las cuales los extorsionadores le exigían entregar el dinero o de lo contrario agredieran a algún integrante del establecimiento educativo.

Como parte de las pruebas, la fiscalía cuenta con siete testigos, entre ellos tres agentes de la PNC que participaron en la captura y la víctima, quien recibía las llamadas y mensajes.

Ambos sindicados se encuentran en prisión preventiva desde su captura. Además, Pérez indicó que el día que fue detenido ingería un ceviche luego de haber trabajado como albañil; además aseguró que no conoce al otro sindicado y que él se dedica a trabajar para mantener a su familia por lo que no entiende por qué lo capturaron.