Banda los Topos escondía  en fosas  a secuestrados

El secuestro de un hombre  de 44 años  en septiembre del año pasado  fue el punto de partida para que el   Ministerio Público emprendiera una investigación que ayer llevó a desarticular a la banda criminal denominada los Topos, cuyos miembros escondían a sus víctimas en fosas que cavaban en área boscosa de Escuintla.

Por la Redacción / Provincia

Los cinco capturados son sindicados de pertenecer a la banda de secuestradores los Topos. (Foto Prensa Libre:)
Los cinco capturados son sindicados de pertenecer a la banda de secuestradores los Topos. (Foto Prensa Libre:)

En San Juan Alotenango, Sacatepéquez, y en la cabecera de Escuintla, la Policía capturó a   José Luis Orlando Tun Esquit y Luis Fernando Cárdenas, presuntos líderes de la estructura criminal;  Víctor Hugo Alonzo García, Juan Gabriel Tun Esquit y Gilardo Matías Sarpec.

Todos son sindicados de plagio o secuestro, robo agravado en grado de tentativa, asociación ilícita, extorsión y conspiración para el asesinato.

Teodoro Valle Sul, 35, quien desde  el 24 de noviembre del 2015 se encuentra en la cárcel, por otros delitos, también fue notificado de esas nuevas acusaciones en su contra.

Primer plagio

Los Topos secuestraron a un hombre, de apellido Díaz, después de haberse enterado de que había vendido un vehículo.

Según la Unidad de Secuestros de la Fiscalía contra el Crimen Organizado, la pesquisa comenzó el 29 de septiembre del 2015, cuando  fue secuestrado.

El MP considera que ese plagio se cometió más por  venganza o como práctica, ya que los plagiarios no mostraron mucho interés por cobrar  rescate.

A la familia de la víctima, quien se dedicaba a extraer basura en un picop deteriorado, le pidieron Q60 mil porque calcularon que ese podía ser el monto de la venta de un vehículo, pero solo recibieron Q1 mil 935 y lo liberaron, pero la  investigación siguió.

Fue así como  los fiscales determinaron que la banda excavaba fosas en terrenos agrestes, en las faldas del Volcán de Fuego para ocultar allí   a las víctimas, amordazadas y atadas de pies y manos. Tapaban  los agujeros con hojas y ramas, en tanto alguien vigilaba a distancia.

Los fiscales revelaron  que resulta difícil llegar en vehículo y a pie, porque hay que pedir permiso en   fincas privadas para acceder al lugar, en el cual encontraron ayer   los cadáveres de dos hombres.

Los criminales, por ser oriundos del lugar, conocen muy bien el terreno, lo cual les hacía estar confiados en que las autoridades no ingresarían con facilidad, se explicó.

Buscaron más

La Fiscalía determinó que la red elegía a sus víctimas mediante rumores en la comunidad o si alguien sobresalía por algún negocio.

Los fiscales explicaron que los Topos se encontraban en fase de reorganización   para cometer secuestros.

Buscaban agenciarse de más dinero y garantizarse de que  recibirían lo planeado. Esa banda difiere de las que existían con anterioridad en el país, las cuales elegían empresarios, industriales y personas de perfil económico alto. “Era una estructura criminal emergente que no tiene abolengo criminal ni gran capacidad operativa”, comentó un fiscal.

Víctimas murieron

Los restos de dos hombres fueron hallados en una fosa, en el área montañosa de  Guadalupe,  Escuintla.  

Familiares de las víctimas   reconocieron   restos de ropa y algunas características de los cuerpos que podrían corresponder a Elio Galindo Jiménez y a Óscar René López. El modo de operar es lo que delata a los delincuentes.

“Los Topos supieron que Galindo Jiménez vendió  cierta cantidad de vacas. Por rumores   y un cálculo  de cuánto valían, estimaron lo que podrían exigir de rescate”, dijo una fuente del MP.  López, la otra víctima, era ayudante de Galindo Jiménez.

Operativos

En inmuebles allanados por la Policía fueron decomisados  13 teléfonos celulares, dos armas de fuego, municiones, tres machetes, siete  chips para celulares, dos lazos y  documentos de presuntas víctimas.

Galindo y López salieron   la madrugada del sábado 13 de febrero último    a trabajar a la finca Magdalena, donde cuidaban  ganado.

La esposa de Galindo Jiménez relató: “A  eso de las 7 horas  recibí la llamada de Elio, y  me dijo   que hombres armados los tenían secuestrados y que esperara la llamada de ellos, quienes nos  indicarían dónde depositar  Q50 mil por el rescate”.   

Familiares decidieron denunciar el caso a la PNC  24 horas  después.

"Lamento lo sucedido, pues eran casados y dejan en la orfandad a niños de 2, 4 y 6 años. Ojalá que las autoridades castiguen a los responsables”,  expresó un amigo de la familia.

Stu Velasco Crispín,   subdirector general de Investigación Criminal de la PNC, informó: “A través del rastreo de las llamadas que se hacían los  integrantes de la banda se logró   ubicar el lugar donde    estaban las fosas”.

A la banda se le atribuyen   seis secuestros, cinco violaciones, asaltos a mano armada, robo y extorsión.