Caciquismo afecta al gobierno local

Para muchos, el caudillismo juega un papel importante en el gobierno local, y se refleja en la reelección de alcaldes; sin embargo, especialistas señalan que quedan pocos lugares gobernados por líderes natos y carismáticos, pues han sido sustituidos por caciques, que utilizan el clientelismo político y hasta la amenaza para continuar en el poder.

Por Oswaldo Cardona y Leonel Sion / Provincia

Rubelio Recinos no obtuvo finiquito de la Contraloría General de Cuentas, por lo que recurrió a un juzgado para lograr su inscripción de candidato a alcalde de Barberena, Santa Rosa. (Foto Prensa Libre: Oswaldo Cardona)
Rubelio Recinos no obtuvo finiquito de la Contraloría General de Cuentas, por lo que recurrió a un juzgado para lograr su inscripción de candidato a alcalde de Barberena, Santa Rosa. (Foto Prensa Libre: Oswaldo Cardona)

Gerson López, de la Asociación Nacional de Municipalidades (Anam), refirió que los caudillos son líderes auténticos que gozan de la simpatía de la población, pero estos son la minoría de los alcaldes.

El consultor en municipalismo de Quiché Roberto Pereira dijo que el caudillismo es sustituido por el caciquismo, en el que un político se aferra al poder a través de la fuerza y clientelismo político.

Agregó que en ese departamento se puede mencionar a Ernesto Calachij, tres veces alcalde de Zacualpa, y que ahora se lanza como diputado. En Nebaj, dos personas se turnan la silla edil.

Considera que Víctor Hugo Figueroa, alcalde de Uspantán, cuenta con carisma y proyección social que lo ha hecho permanecer en la alcaldía por tres períodos.

Algunos casos

Expertos señalan que en oriente el cacique por excelencia es el diputado por Chiquimula Baudilio Hichos, quien se jacta de tener el apoyo de ocho de los 11 alcaldes de ese municipio, dijo un vecino que pidió omitir su nombre.

Agregó que hay caciques menores, como Rolando Morales, quien busca la cuarta elección en Quetzaltepeque, al igual que Ramón Vásquez, en Jocotán.

Otro señaló que Hichos ha logrado poder a base de pactos y favores con lo que “amarró” gente que le es leal políticamente. Ha colocado a muchos en puestos públicos de los que no pueden ser tocados, porque los protege su apadrinamiento.

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