Piloto muere en accidente de tránsito

Alejandro Panjoj Macario, de 33 años, murió este martes cuando el camión que conducía impactó una vivienda y luego volcó, en la aldea Chuabaj, en la cabecera de Sololá.

Por Ángel Julajuj / Sololá

Socorristas utilizan equipo hidráulico para sacar cadáver de Alejandro Panjoj. (Foto Prensa Libre: Ángel Julajuj)
Socorristas utilizan equipo hidráulico para sacar cadáver de Alejandro Panjoj. (Foto Prensa Libre: Ángel Julajuj)

Socorristas informaron que el accidente ocurrió en el kilómetro 135.5 de la ruta que conduce de Los Encuentros, Sololá,  a Chichicastenango, Quiché.

Los Bomberos Voluntarios y municipales trabajaron unas tres horas para rescatar el cuerpo de Panjoj.

Mario Xoquic, bombero voluntario de la aldea Los Encuentros, dio a conocer que se utilizó equipo hidráulico.

Agregó que el conductor perdió el control debido a fallas en el sistema de frenos, lo que causó que impactara con una vivienda, un poste de del tendido eléctrico y volcara.

Francisco Zúñiga, bombero municipal de Chichicastenango, dijo que el vehículo estaba cargado de cemento.

Secuelas de accidentes

Durante los últimos seis años, 10 mil 375 personas han muerto en accidentes de tránsito en Guatemala, lo que representa el 21 por ciento del índice de decesos violentos en el país, de una cifra de 59 mil 73, según el Observatorio Nacional de Tránsito.

Sin embargo, la dimensión de esos números no se compara con las secuelas físicas y emocionales que dejan esas tragedias en parientes y sobrevivientes. Orfandad, desintegración familiar y pobreza son algunas de las consecuencias que dejan los accidentes viales

El promedio anual de muertes por accidentes viales en el país es de mil 729 —cinco por día o una a cada cinco horas—; esa cifra es parte de los 1.25 millones de personas que pierden la vida en el mundo por esas causas, según la Organización Mundial de la Salud.

En Guatemala, solo en el 2015 se registraron seis mil 204 hechos viales, que dejaron como saldo la muerte de mil 698 personas, el mayor número en el último sexenio, cuando en el 28%  de los casos se vieron involucradas motocicletas y en el 23% automóviles.